Manuel Valls. EFE/Emilio Naranjo

¿Se presenta Valls en Barcelona?

El ex primer ministro francés flirtea con su candidatura por Ciudadanos en Barcelona pero marca condiciones que difícilmente se cumplirán

Manuel Valls, el ex primer ministro francés, tiene la puerta abierta para presentarse a las municipales por Barcelona. La decisión es suya. Puede decir que sí o que no a Albert Rivera. También puede poner la condición de una lista única tipo Junts pel Sí pero del bloque constitucionalista.

Los socialistas no están nada predispuestos. Es lógico, porque estando en el bloque del 155 tienen, no un pie ni medio pie fuera pero sí el dedito, digamos un tímido meñique. A lo mejor el PP, sobre el que pende la amenaza de no llegar al 5% y quedarse con cero concejales, se apunta al carro para evitar tamaño oprobio.

Quedan aun unos meses de margen para tomar una decisión. Ciudadanos va a meter prisa a Valls. La formación corre el riesgo de gozar de unos meses de coqueteo para luego, en el momento de subir al ara electoral, encontrarse compuesta y sin novio.

¿Y quién es él?

Sobre de Manuel Valls, están claras algunas cosas. Primera, que un mindundi no llega a Matignon, residencia oficial del primer ministro, como si tratara de un Mr. Chance a la francesa.

Que sufriera luego un estrepitoso varapalo en su intento de ganar las primarias socialistas para intentar suceder al pobre Hollande en la presidencia debe interpretarse como lo que es: el rechazo a la derechización del socialismo francés que él preconizaba.

Es de tontos hacerle pasar por tonto como intenta más de un independentista.

El varapalo que sufrió Valls en Francia no le descalifica como profesional

Que Valls fracasara no le descalifica como profesional, de ideología centro-derechista y por supuesto que jacobino. Gusta de la provocación –“el socialismo ha muerto”— y se enfrenta con valentía a la polémica, e incluso al descrédito como ejemplifica su decidida actuación como ministro del interior cuando ordenó la expulsión, nada humanitaria, de los gitanos rumanos o búlgaros.

Entonces dividió a los franceses y de manera especial a los socialistas.

Con estas credenciales, y siendo de origen catalán, nacido en Barcelona por voluntad paterna, no es de extrañar que Albert Rivera se fijara en él.

Albert Rivera abraza a Manuel Valls / EFE

Albert Rivera abraza a Manuel Valls / EFE

En la actualidad Valls es diputado en la Asamblea Nacional porque Macron decidió no presentar rival en su circunscripción. Con todo, sabe él y sabe todo el mundo que como político francés no pasa de esforzado superviviente con un futuro más que problemático.

¿Y como alcalde de Barcelona? La respuesta a la pregunta del título depende de los cálculos, las cábalas y los sondeos. Si partiera con posibilidades reales de alzarse con la alcaldía, no duden de que se presentaría, y sin condiciones.

Valls no renunciará a su posición como diputado en Francia para estar en la oposición en Barcelona

Entre diputado en Francia o alcalde de Barcelona, lo segundo. Pero entre diputado en Francia y concejal de la oposición en su ciudad natal, que no conoce, den por seguro que se queda con su acta y renuncia a la aventura.

Todavía es pronto y faltan datos para aventurar predicciones. Es probable que en las municipales del año próximo cuatro formaciones se disputen la primera plaza.

¿Y en qué lugar se presentará por C's?

En este momento, las encuestas dan un empate entre Ada Colau y Alfred Bosch, con ligera ventaja para el aspirante. Sin embargo, hay que contar tanto con el tirón de Ciudadanos como con la candidatura avalada por Puigdemont, que está por nacer pero llevará el nombre de Junts per Barcelona o algo así. Competencia de cuatro pues por el primer puesto.

En estas circunstancias, el más votado será alcalde… a no ser que se trate del candidato de Ciudadanos. Si gana uno de los otros tres, aunque sea por un estrecho margen, le van a permitir alzarse con la alcaldía, ya que la predisposición general al acuerdo y es más bien escasa.

Pero si gana C’s, lo previsible es que a su candidato le ocurra como a García Albiol en Badalona, que los demás hagan de tripas corazón y se agrupen en número suficiente como para cerrarle el paso.

Ada Colau junto al resto de grupos políticos

Ada Colau junto al resto de grupos políticos / EFE

En conclusión, que Valls sólo se presentará si los socialistas se suman a su candidatura. De otro modo es casi imposible, y casi sobra el casi, que gane con ventaja suficiente.

Pero claro, que el PSC renuncie a sus siglas en Barcelona equivale a hacer campaña a favor de C’s, su más temible y directo rival, en todos sus feudos del área metropolitana, en Tarragona y en Lleida. Ahí es nada.

Según mi modesta capacidad de análisis, el PSC no tiene la menor intención de suicidarse a favor de C’s y en consecuencia Valls no se presentará.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Xavier Bru de Sala

Analista, Economía Digital

De Xavier Bru de Sala recordamos su aclamado Fot-li, que som catalans (2005) y la vuelta de tuerca Fot-li encara més que som catalans (2006). Su producción literaria ha logrado varios premios. Además de con Economía Digital, colabora en El Periódico.

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