Las raíces biológicas del 'proceso'

Las raíces biológicas del 'proceso'. Foto: EFE/Archivo

Las raíces biológicas del 'proceso'

El libro 'La pasión secesionista' de Adolf Tobeña navega en "las raíces biológicas" del independentismo, su base 'identitaria' y su "somatén mediático"

Para entender la persistencia y pervivencia del “proceso” –siete años, si nos circunscribimos al período que abarca de 2012 a 2019–, así como el apoyo que recibe, resulta indispensable la lectura de La pasión secesionista (2017) de Adolf Tobeña

Para el autor –catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica en la Facultad de Medicina, Instituto de Neurociencias, de la Universidad Autónoma de Barcelona–, la ignición independentista en Cataluña –pasión, voluntarismo, enamoramiento, ensimismamiento– ha de abordarse desde la psicobiología del comportamiento político.

Adolf Tobeña concreta: hay que “pensar en las raíces biológicas del fenómeno” y “bucear en diversos vectores de la psicobiología del gregarismo, el etnocentrismo y la xenofobia, como resortes primordiales de los nacionalismos de base 'identitaria', aunque se presenten ataviados con una impecable y engañosa modernidad”.

El autor, fundamentándose en estudios y experimentos de psicología social, habla de los “cerebros parroquiales y xenofóbicos” que muestran preferencias pro-grupales y son propensos a colaborar y sacrificarse por el grupo étnico o doctrinal al que se pertenece.

La otra cara de la moneda: la indiferencia, desconfianza u hostilidad frente a los integrantes de grupos foráneos o distintos. En resumen, un favoritismo intragrupal y una aprensión u odio extra-grupal de sustrato neural, que darían lugar a neuroprejuicios y neuroestigmas.

Un favoritismo grupal al “servicio del etnocentrismo” y una aprensión extra-grupal que “se encarga de ir alimentando las animosidades xenófobas”. En este sentido, el independentismo catalán sería la manifestación –inducida y programada– de “un litigio político entre etno-culturas distintas”.

Los medios favorecen las tendencias gregarias y chovinistas del nacionalismo catalán

Pero, no solo de lo neural y lo etnocéntrico se alimenta el independentismo catalán. 

El autor señala el papel decisivo del “somatén mediático”, el “adoctrinamiento apabullante”, el “trabajo aleccionador y monocorde de los medios de comunicación locales”, la “propaganda inclemente y unidireccional”, el “sermoneo implacable” de los media controlados y subvencionados.

Unos medios de persuasión, captación e inducción que favorecen en grado sumo las tendencias gregarias y chovinistas del nacionalismo catalán.

A ello, colaboran las esteladas perennes, los cánticos, las proclamas, el colorido, la agitación, el activismo, la comunidad enfervorizada, el entusiasmo colectivo. Y la promesa de una Arcadia feliz que espera al final del camino.

Adolf Tobeña ha escrito un notable ensayo con referencias bibliográficas científicas de última generación. Un ensayo que abre el abanico de interpretación de un nacionalismo identitario que renace, no solo en Cataluña, sino también en Europa.

En cierta manera, el autor –al tomar la palabra desde una perspectiva biológica– interviene en el debate sobre la influencia de la nature (lo biológico) o la nurture (lo social) en el comportamiento del ser humano.

La suya es una posición moderada que remite a lo neural sin olvidar lo social y lo propagandístico que funcionarían como coadyuvantes. Sin la propaganda, el etnocentrismo gregario independentista, así como el sesgo chovinista, seguirían ahí; aunque reducidos y relajados. Algo habrá que hacer.

El nacionalismo identitario nos lleva a la demolición de la democracia

El libro de Adolf Tobeña, más allá del análisis del fenómeno en sí, es un doble aviso para navegantes.

Primer aviso (explícito): el nacionalismo identitario nos lleva a la demolición de la democracia, a la sociedad cerrada, a la asimilación a la fuerza, a la exclusión.

Segundo aviso (implícito): frente al nacionalismo identitario que frecuenta la deslealtad, la ilegalidad y la astucia no caben treguas ni premios de consolación. Sí: la legalidad democrática y el Estado de derecho.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Miquel Porta Perales

Analista, Economía Digital

El nuevo libro de Miquel Porta Perales, Sumisión en la granja (ED Libros, 2019), logra el respaldo de la crítica por sus "frases cortantes, puyas, agitación..." (La Vanguardia). Y es que cuando “el pensamiento crítico zozobra, conviene recobrar fuerzas con Porta Perales” (ABC)

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