ERC: ni de izquierda ni republicana ni de Cataluña

El vicepresidente económico de la Generalitat, Pere Aragonès (i), y el consejero de Territorio, Damià Calvet (d), poco antes de su comparecencia en el parlamento catalán para explicar el conflicto con la concesionaria Aigües Ter-Llobregat, liderada por Ac

ERC: ni de izquierda ni republicana ni de Cataluña

La historia se repite: ERC sacrifica la estabilidad política y la virtud ciudadana en beneficio propio

Voltaire escribió que el Sacro Imperio Romano no era ni sacro ni imperio ni romano. Con Esquerra Republicana de Cataluña ocurre lo mismo: ni de izquierda ni republicana ni de Cataluña.

No es de izquierda, porque diferencia y clasifica a los ciudadanos en función del ser. No es republicana, porque no acepta la igualdad de derechos de los ciudadanos y los territorios. No es de Cataluña, porque su irredentismo le traslada más de allá del territorio catalán.     

ERC pretende la “unidad territorial” de los llamadas Países Catalanes

No es de izquierda, porque la izquierda apuesta por el internacionalismo universal y no por el nacionalismo tribal. Y la izquierda no reivindica un país construido sobre una identidad propia que discrimina, excluye o extranjeriza a quienes poseen una identidad impropia.

No es republicana, porque en una república no se predica el privilegio ni se incumplen por sistema los preceptos de la democracia, la ley o el Estado de derecho.

No es de Cataluña, porque pretende la “unidad territorial” de la “nación catalana”, o sea, los llamados Países Catalanes. Unidad fundada en criterios etnolingüísticos que recuerdan al historiador Heinrich von Treitschke, que legitimó la anexión alemana de Alsacia y Lorena.   

Radiografía de ERC

Así las cosas, ¿cómo definir a Esquerra Republicana de Cataluña? Propiamente hablando, estaríamos delante del partido Derecha Nacionalista Pancatalana (DNP).

Rasgos peculiares de ERC/DNP: radicalismo nacionalista, apego a los orígenes rurales y pequeño burgueses con toque obrerista pequeño burgués, preferencia del ser sobre el estar, derecho al privilegio de Cataluña por ser quien se es, deslealtad institucional, incompatibilidad con la democracia, inclinación al golpe a la democracia.   

Más: victimismo, supremacismo, populismo, discurso encendido, agitprop, adoctrinamiento, provocación, presión, chantaje político, la sonrisa como máscara, el diálogo como excusa, hipocresía, ventajismo, expansionismo y colonización territorial.      

ERC: De derecha, nacionalista y pancatalana

Dicho lo cual, hay algo que conviene recordar de ERC/DNP: su historia. Sacando a colación a Hegel, puede decirse que la historia de ERC/DNP remite al “matadero de los pueblos” del filósofo alemán.

Si Hegel afirma que la historia sacrifica la felicidad de los pueblos y la virtud del individuo en beneficio de su desarrollo, bien puede decirse que la historia de ERC/DNP sacrifica la estabilidad política, y la virtud –el aristotélico punto medio que se distingue de los extremos- ciudadana, en beneficio propio.    

En efecto, ahí están los golpes a la democracia de Francesc Macià, Lluís Companys y sucesores. La historia –adiós a la estabilidad y la virtud- se repite. Vayamos a los hechos.

El 5 de septiembre de 1931, La Vanguardia, en su editorial –título: Cataluña indefensa-, advierte:

“Ya es imposible continuar callando. Barcelona es víctima de la monstruosa mezcolanza de extremistas políticos y sociales, incompatibles entre sí. La izquierda republicana no tiene cohesión, ni pensamientos, ni hombres, ni nada…

Macià es el hombre de más inverosímil simplicidad. Es optimista; no se apura por nada y promete millones y la paz universal si se tercia, y si estallan las guerras revolucionarias, encabeza suscripciones para alentar a los huelguistas, y mientras no le toquen lo que es su obsesión, el mundo le parece un Edén”.

Los herederos de Macià

Hoy, los herederos del abuelo Macià, promueven “valores republicanos” y prometen una política y una Cataluña “inequívocamente progresista y republicana”. Y lo dicen después de los hechos de septiembre y octubre de 2017. El matadero de Hegel. El bucle que no cesa.

Ni de izquierda ni republicana ni de Cataluña. De derecha, nacionalista y pancatalana.   

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Miquel Porta Perales

Analista, Economía Digital

El nuevo libro de Miquel Porta Perales, Sumisión en la granja (ED Libros, 2019), logra el respaldo de la crítica por sus "frases cortantes, puyas, agitación..." (La Vanguardia). Y es que cuando “el pensamiento crítico zozobra, conviene recobrar fuerzas con Porta Perales” (ABC)

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