Caso Palau: la Audiencia condena nuestro más reciente pasado

Artur Mas y Jordi Pujol. EFE

Caso Palau: la Audiencia condena nuestro más reciente pasado

Los principales culpables son los dirigentes de CDC, pero todos fuimos, en realidad, responsables de una manera u otra

Por si algún clavo faltara para cerrar definitivamente el ataúd del pujolismo, la Audiencia lo ha martilleado este lunes con su sentencia del caso Palau. Pujol KO fue un libro editado por Economía Digital a raíz de la confesión del propio patriarca de los delitos fiscales cometidos. El titular adecuado hoy debería extenderse no sólo al personaje cuya familia ejemplifica la corrupción más bananera, sino a toda la sociedad en la que esa manera de fer país nació, creció y, finalmente, murió.

Y es que la sentencia del caso Palau afecta, más allá de los nombres propios que han sido condenados con penas de prisión y multas, a toda la sociedad catalana, a lo que ha sido esta sociedad institucionalmente, políticamente, en su pasado más reciente. No es un expediente de corrupción aislado, delimitado, es algo más. Y son muchos más los culpables de ese estado de cosas. Todo el mundo lo sabía y, por tanto, todo el mundo es culpable en mayor o menor grado.

Está claro que los principales culpables son los dirigentes de CDC –Jordi Pujol, Artur Mas, sus tesoreros…– que en connivencia con los saqueadores profesionales – Fèlix Millet, los Montull…– idearon la maquinaria con la que financiarse entregando a cambio obra pública. Un auténtico impuesto revolucionario no tanto a las empresas como a los ciudadanos que son los que acaban pagando el sobreprecio de la corrupción.

Pujol y Mas, en connivencia con el saqueador profesional Millet, idearon la maquinaria con la que financiarse a cambio de obra pública

Es culpable asimismo el PSC, que denunció en el parlamento autonómico a través del entonces president de la Generalitat –Pasqual Maragall– la existencia de la trama del 3% y después por cobardía, o desidia, o para que esas lluvias no trajeran más lodos, renunció a investigarlo y perseguirlo. Desde aquel momento, fueron cómplices.

La culpabilidad debe extenderse al resto de grupos parlamentarios, que ante la grave acusación vertida en sede parlamentaria se limitaron a llevarse las manos a la cabeza, a declaraciones rimbombantes sin continuidad de actos. Es culpable ERC, que olvida tan fácilmente quiénes son y de dónde vienen sus actuales compañeros de viaje, aliviándose con eso de que ellos no han tenido ningún caso de corrupción en sus filas en sus muchos años de actividad política. Ellos tal vez no, pero sus compañías… Qué malo es eso de que el fin justifica los medios.

Son culpables, en definitiva, los empresarios. Los que pagaron y corrompieron y los que callaron sabiéndolo o intuyéndolo. Y los sindicatos que limitaron sus quejas al papel de un comunicado, mientras se beneficiaban de las subvenciones con que esos gobiernos corruptos les regaban.

Todos fuimos, en realidad, culpables de una manera u otra de no haber sido más activos y firmes en la denuncia de esa situación.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Juan García

Editor, Economía Digital

Juan García es fundador y editor de Economía Digital. Su incursión en el periodismo se produjo a través de las míticas páginas de Cambio 16. La radio acogió su siguiente etapa: en 1993 puso en antena La plaza, que fue la primera tertulia económica en España.

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