Una sociedad binaria

Manifestantes tras la concentración convocada por los CDR bajo el lema "Olimpiada Republicana" / Toni Albir (EFE)

Una sociedad binaria

"Todo cambiará cuando reconozcamos a los competidores como necesarios para evitar el apalancamiento y contribuir a nuestra mejora continua"

Vivimos la era digital, en la que tenemos mucho que hacer para cambiar nuestros conceptos empresariales. En mi opinión, tanto en nuestra vida personal como profesional, solo hemos acometido la digitalización en la faceta en la que ya venimos polarizados de serie y que, seguramente, al llevarla en el ADN, la hemos potenciado

Somos una sociedad binaria donde no se concibe estar de un lado sin estar contra el otro y sin estar en el otro contra el uno. ¿Acaso necesitamos en todas las facetas en nuestra vida un enemigo o contrincante? Y si es así, ¿por qué?  Hemos creado una sociedad donde no se puede ser del Real Madrid sin estar contra el F. C. Barcelona, o del Celta sin odiar al Dépor, del Sporting contra el Oviedo, del Betis contra el Sevilla... En todos los casos,  y viceversa.  Todos son compatriotas, paisanos, vecinos e incluso familia y, sin embargo, estamos plenamente polarizados hasta el punto, en muchos casos, de llegar a las manos, lugar donde ya se pierden todos los razonamientos. 

No se puede ser del PP sin estar en contra de todo lo que haga el PSOE y, por supuesto, tampoco no se puede militar o votar al PSOE sin vilipendiar al PP. Si eres de izquierdas eres un progre, comunista y miembro de un frente popular, y si eres de derechas eres un facha. 

Lo digital, reflejo de la realidad

Qué vamos a decir de lo que pasa en Cataluña. Hay reyertas entre los miembros de una misma familia, entre padres e hijos, entre hermanos. Llega a tal punto la polarización que optan por no hablar del tema en las reuniones familiares e, incluso, en algunos casos hay miembros de la familia que dejan de dirigirse la palabra, cuando una fractura familiar difícilmente es recuperable.

Lógicamente, y como no podría ser de otra manera, no todo el mundo es igual pero el objeto de esta pequeña reflexión refleja, en mi modesta opinión, una media ponderada de nuestra sociedad. Yo no sé cómo son exactamente en otras partes del mundo, y como jamás he vivido más allá de 15 días fuera de mi patria, no tengo una opinión fundada en mis propias experiencias, pero si escuchando a los que sí han tenido la oportunidad de vivir en otros países, ya sea por devoción o por obligación, la mayoría destacan que no en todos los países se vive de forma tan polarizada las cuestiones sociales. 

"No en todos los países se vive de forma tan polarizada las cuestiones sociales"

Otras disfunciones y defectos tendrán como sociedad, pero los países de costumbres occidentales no tan polarizados disfrutan de mejores condiciones para desarrollarse tanto económicamente como socialmente. A los datos nos podemos remitir.  Países donde es fácil acceder sin envidias a que alguien apoye tu proyecto empresarial, donde los fracasos son muescas en el revólver de la experiencia que te darán las habilidades necesarias  para no volver a cometer los mismos errores.

Todo cambiará cuando empecemos a reconocer como somos y pongamos medidas para corregir estas desviaciones. Una sociedad donde reconozcamos a los competidores como necesarios para evitar el apalancamiento, como una figura que contribuirá a nuestra mejora continua. Tenemos que enfocar la digitalización en su vertiente correcta, aplicando la tecnología allí donde más falta hace, derrotando la brecha digital.

José Antonio Ferreira Dapía es consultor tecnológico en Ferreira Dapía Technology Consultant

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

José Antonio Ferreira

Analista invitado

José Antonio Ferreira Dapía es consultor tecnológico en Ferreira DapíaTechnologyConsultant.

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