Efectos de la pandemia en una Cataluña independiente

El expresidente fugado de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el Parlament de Catalunya / JxSí

Efectos de la pandemia en una Cataluña independiente

Si la DUI hubiera triunfado, hoy Cataluña viviría una situación calamitosa fuera de España y la UE, sin apoyo económico frente a la crisis del coronavirus

Una idea subyace en todas las declaraciones de los dirigentes de ERC y JxCat. Esa misma idea es la línea argumental en los medios de comunicación oficiales de la Generalitat: Si Cataluña fuera un estado independiente hubiéramos pasado la pandemia mejor, con menos muertos y con menos crisis económica.

No es una novedad, el catálogo de ideas del separatismo se agota. Lo que no tiene fin es la capacidad de convertir mentiras en verdades. Cataluña ha sufrido 61.073 víctimas, contra las 12.984 de Andalucía, solo que en la comunidad andaluza viven un millón más de personas que en Cataluña y han tenido casi 50.000 fallecidos menos. ¿De verdad hemos de seguir creyendo que somos los mejores solo por el mero hecho de ser catalanes?

Los datos económicos que arroja Cataluña no son mejores que los datos sanitarios. La afectación por despidos y ERTEs en Cataluña ha sido dos puntos superior --un 25,1%-- a la media nacional: más de 0,8 millones de catalanes han recibido presentaciones del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Cataluña, junto a Madrid, ha sido la gran beneficiada del fondo autonómico para hacer frente al coronavirus. En concreto, a Cataluña han ido 3.200 de los 16.000 millones de dicho fondo estatal, un 20% del total.

Casi 100.000 empresas catalanas han contratado créditos con garantía del Instituto de Crédito Oficial (ICO). En total, en Cataluña se han avalado 12.124 millones de euros de los 65.190 del total nacional. La comunidad catalana ha liderado la concesión de este tipo de créditos para pymes y autónomos.

La distopía catalana, en pandemia

Hay que plantearse serias dudas sobre si las calamitosas finanzas de la Generalitat, y con un gobierno autonómico que no gobierna, hubieran podido mover estas cantidades de dinero para hacer frente a la crisis. Todo apunta a que no.

Más interesante que la aportación del Estado a Cataluña durante esta crisis es la actitud negociadora de ERC durante la misma. Su principal logro fue conseguir la gestión de los fondos europeos destinados a Cataluña a cambio de apoyar la prolongación del estado de alarma. Es una petición interesante porque esos fondos proceden de Bruselas.

Si la delictiva propuesta de secesión hubiera triunfado, Cataluña no formaría parte de la UE y no habría ningún fondo que gestionar

No debemos olvidar jamás que si la delictiva propuesta de secesión unilateral que promovieron ERC y JxCat en otoño de 2017 hubiera triunfado, hoy Cataluña no formaría actualmente parte de la Unión Europea y por lo tanto no habría ningún fondo europeo que gestionar.

Solo en 2021, según cálculos de la propia UE, llegarán a España unos 66.000 millones de euros procedentes del fondo de reconstrucción. Siguiendo la pauta del 20% de los recursos destinados a Cataluña durante esta crisis, se calcula que Cataluña recibirá fondos europeos por valor de 12.000 millones de euros para la llamada reconstrucción post-Covid y que serán gestionados por el gobierno autonómico surgido de las próximas elecciones regionales, aún sin fecha.

En definitiva, ERC ha pedido como contraprestación para apoyar a Sánchez gestionar unos fondos que, de haberse llevado a cabo su programa político a lapráctica, sencillamente no llegarían jamás a Cataluña.

12.000 millones de Europa, 3.200 de un fondo estatal para Comunidades Autónomas, 12.125 en ICOs para pymes y autónomos y pagos mediante del SEPE para cerca de un millón de catalanes nos permiten afirmar que en una Cataluña independiente como la que propone la ANC en su ideario (aprobado en la asamblea de dicha organización progubernamental el último fin de semana y avalado por JxCat, la CUP y ERC), la situación hoy, en Cataluña, a nivel económico y social sería simple y llanamente tercermundista.  

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Joan López Alegre

Analista, Economía Digital

Joan López Alegre, al margen de su carrera política -fue diputado en el parlamento catalán-, es profesor de comunicación política en la UAO-CEU y licenciado en Historia (UB).

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