Cataluña debe perder las competencias en seguridad mientras esté Torra

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante el acto de presentación del "consejo de la república" en Bruselas

Cataluña debe perder las competencias en seguridad mientras esté Torra

El Gobierno español debe suspender la cesión de competencias hasta que se garantice que Cataluña tiene un gobierno que respeta la democracia y las leyes

Si se escribe el termino "policía política" en Google las primeras referencias hablan todas de los Mossos d'Esquadra. Dramático.

Cuando José María Aznar cedió, entre otras cosas, los mossos a Jordi Pujol, a cambio de la investidura, cesiones de las que hoy está muy arrepentido y con razón, uno de los debates que se mantuvo en el Parlament fue sobre el porcentaje de miembros del CNP y la Guardia Civil destinados en Cataluña que podían pasar a los mossos.

Los nacionalistas quisieron limitar el porcentaje de civiles y nacionales que se integraban en los mossos, y el paso de los años permite entender la razón de esa postura. Cuando llegara la hora de la verdad para el nacionalismo los mossos tenían que ser su punta de lanza, su policía política.

El terrible atentado de agosto de 2017 les permitió crear un relato épico. El 1-O los mossos fueron actor necesario para todo lo que sucedió, y a partir de ahí las cosas han cambiado. Josep Lluís Trapero pidió públicamente que los independentistas no le utilizaran, y durante el 155 la colaboración con CNP y Guardia Civil fue casi perfecta.

En los últimos meses los mossos han tenido una actuación impecable para evitar los disturbios provocados por los CDR. Los días de la manifestación de Jusapol en la plaza Sant Jaume o el pasado 6D en Girona o Terrassa son ejemplos de ello.

Pero esa actuación no satisface a Torra. El fanatismo del actual presidente de la Generalitat es conocido por todos, lo que estamos descubriendo a marchas forzadas es su grado de inconsciencia.

Torra exige a Buch que en Cataluña deje de haber seguridad ciudadana

Tras la actuación de los mossos el día de Constitución protegiendo a manifestantes constitucionalistas de las hordas de los CDR, que acabaron con 20 mossos heridos por los comilitones​ de Torra, este ha llamado a capitulo a Miquel Buch, el conseller de Interior, para que lleve a cabo una purga al frente de los mossos.

¿Qué significa eso?

Torra exige a Buch que en Cataluña deje de haber seguridad ciudadana. El control de las calles pasaría si se sigue los designios de Torra a manos de los fascistas de los CDR y la CUP.

Torra exige a Buch que garantice que en Cataluña el derecho a la manifestación y a la libre opinión quede suspendido dado que el que discrepe puede ser físicamente linchado con el apoyo del presidente de la Generalitat. Eso equivale a implantar un régimen neofascista en Cataluña.

Torra exige a Buch que convierta a los mossos en una policía política al estilo de la que ha reprimido las manifestaciones en Nicaragua a las ordenes del matrimonio Ortega o las SA Alemanas. La policía para Torra debe dejar de estar al servicio de la sociedad para estar al servicio de la ideología en el poder.

¿Qué ha pasado hasta ahora?

Los sindicatos de mossos han protestado por este atropello demostrando que, afortunadamente, el separatismo cada vez tiene menos control de la situación y vive encerrado en su propio submundo.    

Las actuaciones ilegales de los CDR alterando el orden público este fin de semana, como el corte de la autopista AP-7 en l'Ampolla, no han sido evitadas por los mossos y ha habido enfrentamientos entre CDR y automovilistas.

El Gobierno debe recuperar las competencias de seguridad en Cataluña

¿Qué debería suceder?

Buch, al igual que hizo el exconseller Jordi Jané, por dignidad y responsabilidad, debería dimitir. Buch ha sido alcalde de una ciudad como Premià de Mar y sabe que está jugando con nitroglicerina. Su dimisión sería más que un acto de dignidad; sería una forma de proteger al cuerpo de los mossos y plantar cara a la deriva totalitaria que propone Torra.

¿Qué ha de hacer el Gobierno de España?

Recuperar las competencias de seguridad en Cataluña, nos va en ello la libertad y la seguridad de los ciudadanos catalanes no independentistas. Lo contrario es dejación de funciones; dejar a millones de personas al albur de las órdenes de un fanático y su gobierno zombi.

La cesión de competencias en materia de seguridad debe ser suspendida hasta que se garantice que Cataluña tiene un gobierno autonómico que respeta la democracia, las leyes y las libertades públicas.

Este artículo no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Economía Digital y sus accionistas.

Joan López Alegre

Analista, Economía Digital

Joan López Alegre, al margen de su carrera política -fue diputado en el parlamento catalán-, es profesor de comunicación política en la UAO-CEU y licenciado en Historia (UB).

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