Turismo más allá del petróleo

01 de abril de 2014 (18:35 CET)

En materia de turismo, el Golfo es y será siempre una región emisora de turistas con alta capacidad de gasto. Pero, ahora también, los países de esta región --clave a nivel económico mundial--, han tomado conciencia de la necesidad de desarrollar su propia industria turística y transformarse en destino.

Para ello, cuentan con muchos atractivos naturales, culturales, religiosos y humanos que están atrayendo visitantes, así como viajeros de negocios. El turismo es una de las apuestas en la estrategia de reducir la dependencia de los ingresos de los hidrocarburos e impulsar sectores que diversifican la economía y crean puestos de trabajo sostenibles para sus habitantes.

Y como los precios del petróleo, están constantemente por encima de 100 dólares el barril, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán y Qatar se han embarcado en novedosos programas de desarrollo del turismo para prepararse más allá del petróleo.

Cabe recordar, que el turismo tiene un "efecto multiplicador" en la economía, ya que impulsa un mayor gasto en otros sectores como la construcción o el comercio .El valor del sector, a nivel mundial, equivale al 9% de la economía mundial. Y se prevé un aumento del 70% en los próximos 20 años.

La región del golfo tiene muchas ventajas, como los largos períodos de buen tiempo. Especialmente, durante la temporada baja en la mayor parte del hemisferio norte. También el hecho de que tres de las mejores aerolíneas del mundo --Emirates, Qatar Airways o Etihad Airways--, tienen su sede aquí y están expandiéndose reforzando su reputación y imagen y promocionando sus ciudades.

Además, están las enormes inversiones para construir o aumentar la capacidad de aeropuertos con los de Jeddah, Doha o Dubai. Éste último pretende convertirse en el aeropuerto más concurrido del mundo al aumentar su capacidad hasta los 100 millones de pasajeros. Tal vez su mayor ventaja es su capacidad financiera, gestionada con acierto. Dubai ha liderado el camino con su política de crear y ellos vendrán, por ejemplo, desarrollando hoteles emblemáticos como el Burj khalifa o el Palm Jumeirah. Y una oferta hotelera que ya alcanza tasas de ocupación que en muchos lugares desearían.

Abu Dhabi está siguiendo el ejemplo construyendo museos de renombre mundial, como El Louvre y el Guggenheim, en la isla de Saadiyat, o el circuito Ferrari World.

Omán ha optado por desarrollar el turismo en torno a las áreas de belleza natural. Arabia Saudita se basa principalmente en el turismo religioso como el pilar del sector. Pero las autoridades están ampliado y conectando los lugares santos impulsando proyectos claves como el Ave-Meca-Medina obra que lidera un consorcio español. También, triplicando la oferta hotelera de la zona y desarrollando otras áreas del sector para atraer a más de 20 millones de visitantes en 2020, mientras que Bahréin y Qatar se centran en atraer a los viajeros de negocios y conferencias.

Los grandes grupos mundiales y empresas de la industria ven grandes oportunidades de inversión en una región donde los gobiernos están gastando miles de millones de dólares en infraestructura turística. Una industria que sigue siendo atractiva a pesar de los acontecimientos en algunos países de Oriente Medio, y las crisis o recesión en otras partes del mundo.

Por todo ello, dado que las condiciones económicas de la región son excelentes y con posibilidades de embargar en apuestas arriesgadas y diferenciadas de otras regiones, se calcula que la inversión, tanto del sector privado como de los gobiernos en aeropuertos, trenes, metro, infraestructuras e instalaciones turísticas, shopping centers o parques temáticos, llegará a los 100.000 millones de dólares en los próximos 10 años. Además, los ingresos hoteleros continúan creciendo a buen ritmo, por lo que se ve la región como un destino clave de inversión hotelera.

Para empresas internacionales ésta es una región única a nivel mundial. Es la más dinámica y con una impresionante cartera de proyectos. Sirva como ejemplo los de 500 hoteles con 122.000 habitaciones previstas y las 62.636 en construcción.

Sin olvidar los grandes eventos mundiales que se celebraran en el futuro, como la Expo Universal de Dubai 2020 y el mundial de futbol de Qatar 2022.

Su objetivo es el desarrollo de verdaderos centros de destino que ofrecerán a los turistas el acceso a una gran variedad de actividades e instalaciones de ocio y recreo. Y, en última instancia, ayudar a aumentar el tiempo de permanencia y las compras.

En los Emiratos Árabes Unidos, el sector turístico representa ya el 14% del PIB. Esto demuestra el gran potencial de crecimiento mientras en otros países del Golfo está entre 5 y 6% del PIB.

El turismo en la región ofrecerá atractivas oportunidades y nuevos destinos. Seguramente, este esfuerzo financiero vale la pena, pero el éxito dependerá de su capacidad para atraer los millones de turistas deseados.
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