Tribulaciones judiciales de la saga Pujol Ferrusola

04 de abril de 2014 (19:49 CET)

La justicia prosigue con su habitual parsimonia las investigaciones sobre el enorme patrimonio oculto de Jordi Pujol Ferrusola y sus incontables trasiegos mercantiles en una retahíla de paraísos fiscales. Las últimas diligencias del juez Pablo Ruz van en varias direcciones.

De un lado, el magistrado quiere averiguar cuántos automóviles de lujo posee el espabilado caballero y cómo los pagó. Con tal propósito ha oficiado a la dirección general de Tráfico para que le remita el historial de transferencias de los vehículos de altísima gama que se le suponen en propiedad. Figuran entre ellos coches de las marcas Ferrari, Porsche, Lotus, Mercedes y Jaguar. Ruz ha ordenado asimismo la práctica de declaraciones testificales a quienes aparecen como vendedores de dichos vehículos.

Paralelamente, el magistrado ha reclamado a BBVA, Santander, Crédit Suisse y otras entidades financieras, los contratos de apertura de cuentas, cartulina de firmas de las personas autorizadas y extractos de movimientos de una veintena de depósitos vinculados a Pujol Ferrusola y su ex mujer Mercè Gironés Riera. Aunque llevan vida separada desde hace años, siguen compartiendo negocios, empresas y enjuagues varios.

Otra sugerente línea de rastreo es la relativa a dos empresas pertenecientes al dúo Pujol-Gironés, a saber, Iniciatives, Marketing i Inversions SA y Project Marketing Cat SL.

Según el juez, dichas sociedades, más otras tres también de su propiedad, Inter Rosario Port Services, Active Translation e Iberoamericana de Business and Marketing, transfirieron abultadas sumas de divisas a Suiza, Luxemburgo, Francia, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, México y Gabón, entre otros países. El juez ha descubierto, por ejemplo, que sólo Iniciatives y Project ingresaron 14 millones en el periodo 2004- 2012.

Alud de pistas acusatorias

Pero quizás la línea de pesquisas más peligrosa para el vástago se refiere a que el mazo de compañías pujolianas percibió gruesas cantidades de 17 constructoras y empresas de servicios, en partidas de hasta 200.000 euros.

La lista de benefactoras abarca Cementos Esfera, Construcciones Materiales y Pavimentos-Comapa, Copisa Constructora Pirenaica, Copisa Proyectos y Mantenimientos Industriales, Emte (ahora llamada Comsa Emte), Grupo Isolux Corsan, Inverama-Casinos de Catalunya e Isolux Ingeniería, entre otras.

En este pormenor concreto, Ruz no hubo de estrujarse demasiado el magín. Ha requerido por vía directa a las pagadoras a fin de que le informen de la naturaleza exacta de los servicios que les prestó Pujol Ferrusola para embolsarse semejantes estipendios.

La postrera actuación del juez es la admisión de otra querella contra el despierto primogénito, en la que se le atribuyen presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública. El asunto se relaciona con la empresa Disprofarm, de Rumanía, que supuestamente utilizó Jordi junior, por medio de testaferros, para trasegar suculentas cantidades de numerario.

Otro miembro de la misma saga, el diputado Oriol, está imputado en la trama de las estaciones de ITV por tráfico de influencias y soborno. Se le atribuye haber cobrado bajo cuerda para que se modificase una ley relativa a las ITV durante su tramitación en el Parlament.

Veremos en qué quedan todos estos lances. La lentitud de la justicia española es proverbial y más aún en casos como éste, en el que las ramificaciones de los mangoneos se pierden en una maraña inextricable de paraísos fiscales.

A este respecto, no es ocioso recordar que el magistrado Ruz tiene entre manos otros muchos casos de enjundia, entre ellos el de Gürtel, que ya dura cinco años y salpica de lleno a la cúpula del PP, con casi 200 imputados. Mas en el caso de los Pujol, lo tienen difícil para escabullir el bulto, pues el acopio de datos incriminatorios que ya obra en poder del magistrado es abrumador.
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