Señor alcalde, ¿qué hace usted todavía en la caja de ahorros?

19 de noviembre de 2010 (23:31 CET)

Un clérigo y escritor francés llamado Jacques Benigne Bossuet (1627-1704) legó una sentencia para la posteridad que, pese al tiempo transcurrido, sigue viva: “La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir”. La traigo a colación a la vista de los escasos frutos que conseguirán las últimas normativas sobre cajas de ahorros para reducir el nivel de representación política en sus órganos de gobierno.

Ni la norma española (del 31 de julio pasado) ni la catalana (del 3 de agosto) van a erradicar a los políticos de las cajas de ahorros de forma rápida. Habrá que esperar. Como de costumbre, hubo más propaganda que efectividad cuando desde el sector se señaló que la despolitización de las cajas era asunto resuelto. En la práctica, como todo en los palacios financieros, las cosas van despacio, incluso demasiado.

La próxima semana comienza en Catalunya un rosario de reuniones cuyo objeto aparente es adaptar los estatutos de las cajas a la normativa. Unnim, la unión de Terrassa, Sabadell y Manlleu, será la primera en reunir a su asamblea el día 23 para adaptarse a los cambios legislativos del pasado verano. La entidad que preside Salvador Soley y dirige hasta la próxima primavera Enric Mata cuenta con cuatro cargos electos en su consejo de administración: un alcalde y tres concejales. Además, en su comisión de control, otro alcalde, el de Sant Cebrià de Vallalta, sigue en el cargo.



¿Cuándo se acabará con la presencia de cargos electos en los órganos de gobierno? Depende de la entidad y de la diferente concepción ético-política de cada uno de los afectados, en su mayoría munícipes. La ley incorporó una disposición transitoria que concede un plazo de tres años hasta forzar el cambio o, por el contrario, habrá que esperar a que venzan los respectivos mandatos. Dicho de otro modo, hay alcaldes y concejales en las cajas para tiempo.

La más politizada, la más limpia

La Caixa y Caixa Laietana celebran su asamblea de adaptación el día 29 de este mes. Otra que también ha fijado fecha es Caixa Penedès, que se reunirá el día 25. CatalunyaCaixa, por su parte, constituyó su nueva asamble esta misma semana. El relevo de Narcís Serra por Fernando Casado en la presidencia ha sido la primera de las medidas adoptadas, pero también la adaptación a la nueva ley: en CatalunyaCaixa, la más politizada de todas las entidades de ahorro hasta la fecha, ahora ya no hay cargos electos en sus órganos de gobierno.

La entidad que preside Isidre Fainé, por su parte, cuenta con cuatro representantes del mundo municipal en su consejo de administración. Jordi Mercader, uno de ellos, no ejerce ningún cargo electo, por lo que no plantea incompatibilidad alguna. Pero no sucede lo mismo con los otros tres: el alcalde de Banyoles y las alcaldesas de Palma de Mallorca y Anglesola. Algo similar sucede con los alcaldes de Vielha y Martorell, miembros del consejo de Caixa Penedès.

La ley tendrá que esperar

¿Hasta cuando seguirán los cargos electos cobrando las dietas de esos consejos de administración? En la mayoría de los casos, hasta que venza su mandato. Todos coinciden en 2012. Es decir, el espíritu de la ley, que había sido confeccionada para aliviar de políticos la dirección de las cajas, tendrá que esperar. El próximo verano se celebrarán elecciones municipales y se producirá el primer cambio. Algunos de los que están sentados en esas sillas financieras pueden perder la condición de cargos electos. Dependerá de su ayuntamiento si continúan o no en el cargo, ya que la entidad representada es, teóricamente, la corporación municipal.

Si deciden seguir les queda un máximo de tres años desde la entrada en vigor de la ley o, en la mayoría de los casos, sus cargos caducarán en 2012. “El legislador introdujo la disposición para hacer un cambio de manera ordenada. Hubiera sido un guirigay que habría entorpecido la renovación del sector si se hubiesen producido todos los cambios de golpe”, argumentan fuentes de la primera institución catalana de ahorro. Sin embargo, CatalunyaCaixa ha llevado a cabo la sustitución de golpe y no parece que esa medida vaya a convertir la caja en ingobernable.

El Govern, de acuerdo


“Esperamos que sea un proceso tranquilo. Si algún cargo político abandona el ejercicio público antes, también dejará la caja. Respetamos el tempo de cada uno, aunque es obvio que el 2011, con las municipales, habrá cambios”, señalan desde la conselleria de Economía y Finances de la Generalitat.

CiU es el partido más damnificado a día de hoy por el cambio legislativo. Mantiene a seis de sus cargos electos en diferentes consejos. El PSC y el PSOE, por su parte, cuentan con la mitad, y ERC, con uno. Ni PP, ni ICV, ni Ciutadans, por ejemplo, disponen de ningún representante actual en las cajas de ahorros catalanas.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad