Se busca responsable

26 de diciembre de 2012 (19:55 CET)

Estaremos de acuerdo en que, en el ámbito privado, en concreto en el de las empresas, el aumento de la remuneración y de la jerarquía, siempre se ha relacionado con una mayor responsabilidad.

Éste es el argumento que hasta ahora se había utilizado (yo incluido) para explicar las mayores remuneraciones de un jefe respecto a sus empleados. Si el presidente de Catalunya Caixa cobraba 5 veces más que el empleado de base, debería tener 5 veces más responsabilidad. Si el director general de Banco de Valencia cobraba generosos bonus es porque era responsable de los beneficios (y de las pérdidas) de la compañía. Sin embargo, ni éste ni ningún otro ex gestor ha pagado un malus por las cuantiosas pérdidas que ahora están aflorando y que los contribuyentes soportan vía presupuestos. Si las construcciones tienen un seguro obligatorio de 10 años para asegurar la responsabilidad de los promotores por defectos ocultos de construcción, también los administradores de estas entidades deberían poder responder durante varios años después de su gestión. ¿O no?

Sería el mismo ejemplo que el del polémico consejero delegado de HP, Leo Apothecker, que después de sólo 11 meses en el cargo, fue despedido en 2011 percibiendo 12 millones de dólares en indemnizaciones y bonus motivados en gran parte por la billonaria adquisición de la británica Autonomy y que sólo después resultó ser un fiasco. No es razonable.

En el ámbito público, sería deseable que los que mandaron construir el tristemente célebre aeropuerto sin aviones de Castellón, pudieran responder con su patrimonio (o con un seguro asociado) del desaguisado que han creado.

Para mí no tiene ningún sentido remunerar a alguien según su responsabilidad y cuando mete la pata no pedirle cuentas por ello. Hay quien considera que es suficiente escarmiento el despedirlo (o no salir elegido). Pero no tiene lógica que reciba el mismo castigo el presidente que cualquiera de los 5.000 empleados del ERE de Bankia, cuya responsabilidad (y remuneración) era mucho menor.

Aborrezco el discurso Robin Hood que emplean algunos. Incluso he manifestado en Economia Digital estar en contra de la dación en pago (no soluciona el problema de la vivienda, sólo la deuda y además agrava el de los que en el futuro quieran adquirir una vivienda). Pero si los responsables de una entidad, hoy rescatada, se equivocaron y siguen teniendo su generosa pensión, su mansión y su lujoso coche, es muy difícil estar a favor de que esa misma entidad desahucie sin contemplaciones a los que impagan su hipoteca.

El imperio de la ley debe descansar sobre la justicia y la equidad y no hay ningún ex presidente de caja de ahorros desahuciado, sin hogar y ni mucho menos que haya devuelto el dinero de los bonus que se embolsó.

Esto sí sería una gran noticia. Que alguien devolviera el dinero que cobró, desde los 20.000 euros anuales de la bailarina que sólo firmaba, al sueldo de 590.000 euros y la pensión de 370.000 de la ex directora de la CAM, María Dolores Amorós.

Con gestos así, se demostraría ser responsable (y de verdad) de los perjuicios causados.
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