Récord de beneficios en las minas de Iberpotash

01 de noviembre de 2013 (20:33 CET)

La compañía catalana Iberpotash tiene entre manos la construcción de una nueva planta de tratamiento de sal en Súria (Barcelona). Cuando la instalación entre en servicio y alcance su máximo rendimiento, se prevé que logre una producción superior a las 800.000 toneladas anuales.

Iberpotash, controlada por el grupo israelita ICL, explota yacimientos potásicos en la comarca del Bages (Barcelona), en los municipios de Súria y Sallent.

La firma se constituyó en 1998 para comprar a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), por 103 millones de euros, las empresas catalanas Súria K y Potasas del Llobregat. Éstas se fusionaron luego en Iberpotash.

Los primeros años no fueron fáciles para los israelitas, pese a que ICL es un grupo internacional dedicado por entero a la minería y conoce bien el sector. Hasta 2002, Iberpotash acumuló unas pérdidas de 85 millones.

Los directores generales se sucedieron a ritmo trepidante. Primero, la matriz envió a Roberto Hecker, quien se mantuvo hasta 2001. Luego tomó el relevo Elie Kacen. Más tarde aterrizó Robert Laybourne. Y éste fue reemplazado Joao Carrelo.

A este último le sustituyó en 2005 José Antonio Martínez del Álamo, procedente de la filial química de Industrias Aragonesas, donde ejercía de director general.

Bajo su mando, Iberpotash volvió a la senda del crecimiento y la rentabilidad. En 2012, las ventas subieron a 324 millones, con alza de un 10%. El excedente pasó de 74 a 76 millones y permitió el reparto de un dividendo de 45 millones. La empresa cuenta con un patrimonio neto de 324 millones.
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