Rajoy, eres hombre muerto (políticamente)

22 de junio de 2015 (16:03 CET)

No lo entiende nadie Mariano. Tanto tiempo, tanto pensarlo para hacer unos cambios de segunda división. De los criados. Si querías cambiar el partido ¿por qué mantienes a Arenas? Ay, Mariano.

Por donde te tendrá cogido el ínclito Arenas para que no lo puedas defenestrar. El pájaro más pájaro de todo el PP. Méritos ha hecho. No ganó Andalucía con mayoría absoluta cuando lo tenía todo a su favor. Por engreído e ineficaz. En Génova está cuando el viento sopla a favor. Si sopla en contra desaparece. Coge el AVE en el mismo Colón. Te tiene pillado. Y bien. ¿Qué sabrá este pájaro? Demasiado.

Y como sigue Arenas, pues sigue Cospedal. Siempre han sido pareja de baile. La Cospe, incompetente e ineficaz. Dos cargos y ninguno ha desarrollado bien. No da para tanto. Perdió en La Mancha. A dejado la autonomía como un erial. Ha masacrado la Sanidad. Mejor no coger una gripe que la palmas. Hay que trabajar más que inaugurar. Aunque sea en diferido.

Como el centro de salud de Villarta de San Juan (Ciiudad Real) que al llegar de presidenta lo cerró tres años para inaugurarlo a finales del pasado año. Se acercaban las elecciones. Pero los habitantes ya la recibieron con pitos y pancartas diferidas. O retiradas por los peperos para que no se enterase la Cospe. Se lo había ganado. Como ha ganado, digo perdido, las elecciones europeas, las municipales y su autonomía. Debió preparar las listas electorales hace un año, y no lo hizo.

Debió sustituir a muchos y no fue capaz de relevarlos. No trabajó las elecciones. Se ganan desde casa. Estos españolitos tontos nos votan igual, se decía a sí misma todas las mañanas. ¿Tiene que perder más elecciones, Mariano? Pues sí. Las próximas generales. A lo peor, no las pierde porque la mantienes en Génova de florero. Bueno, así tiene tiempo para arreglar su nueva casa en el barrio de Salamanca. Así las pierdes tú, Mariano.

No te has deshecho de esta pareja de baile, que es lo que querían en Génova, y lo vas a pagar caro, Mariano. Porque tú no puedes estar en todas partes. No eres Dios. Y, ni aún así. Porque en la ancha piel de toro llamada España, algunos esperaban que te cambiases a ti mismo. Qué poco te conocen. Eso requiere una altura de miras y una madera de gran estadista que tú no tienes.

Tu madera es húmeda y floja y miras para abajo. No das la altura para nombrar aspirante a presidente que no seas tú. Así que revolucionas la segunda división de Génova y cambias a los criados. Traes a Fernández Maíllo, de Zamora, que el único mérito reconocido es que preside bien las procesiones de Semana Santa. La provincia está abandonada. Los pueblos más que abandonados. La carreteras locales son caminos de vacas. Peor, de cabras. Y lo traes a Organización. Habrás querido hacerle un favor a Herrera para que no le incordie. Y de paso a Valdeón.

¿Méritos? Ah, sí, uno. El PP que él preside perdió la alcaldía en Zamora. La ganó un chico de Izquierda Unida. Sí, en Zamora. Créanselo. La Córdoba de Castilla y León. Por ahí empieza la reconquista de CyL para la izquierda. Esto sí son méritos. Un triunfador. El PP que Maíllo preside ha perdido Zamora, Toro y Benavente, las tres ciudades principales de la provincia. Ala, por tus méritos, vente a Madrid.

Tanto esperar, Mariano, y resulta que no has cambiado nada. La decepción es alta. En los alrededores de Génova no dan crédito a tus cambios. ¿Adónde vas Mariano? Al hoyo político. Hay muchos que no te quieren acompañar. Ya no quieren ir contigo. Pregúntales. No quieren morir políticamente. Y, a decir de ellos, ahí es a donde les llevas. A una muerte segura.

 

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