Podemos prosigue sus avances

25 de noviembre de 2014 (00:00 CET)

No dice mucho a favor de los dos grandes partidos el torpe pánico de su bienvenida a Podemos. En estos días, quien busque sosiego en uno de los dos grandes partidos puede más bien sentirse huérfano. Incluso calculando, como ocurre con sus precedentes más actuales, que Podemos es un partido de sube y baja, algunos votos le quedarán después de haber llegado a las cotas actuales a partir de cero. Y por ahora, casi sin candidaturas. En la encuesta más reciente, pasa a ser la fuerza más votada en unas elecciones generales, con un 28,3 de los votos.

PP y PSOE están reaccionando de manera muy caótica
, sin altura política, dando la impresión desconcertante de una fatiga que se contagia a sus votantes tradicionales. Desde luego, son estados de ánimos que dan turbulencia a las encuestas, pero que, finalmente, al cabo de quien sabe cuánto tiempo, pierden fuelle cuando se trata de ir a votar. Extrañas conjunciones del fundamentalismo y el relativismo: son los orígenes del actual populismo de izquierdas, con contacto con el populismo de derechas, porque habitualmente todos los extremos se tocan.

El profesor Dominique Reynié lleva analizando los nuevos populismos desde que comenzaron a asomar en el mapa político europeo. En el caso italiano, el movimiento 5 Stelle liderado por el actor cómico Beppe Grillo ha sido un elemento comparativo para los nuevos partidos anti-sistema. En realidad, Grillo fundó su movimiento sin ni tan siquiera ser elegible, después de haber sido inhabilitado por la justicia a causa de un accidente de coche que se dictaminó como homicidio involuntario.

 
¿Está tan claro que Podemos no va a poner toda la carne en el asador en las elecciones municipales?
5 Stelle comenzó su auge convirtiéndose en tercer partido de Italia en las elecciones municipales de 2012. Eso fue un 6,9% de votos. Beppo Grillo había fundado su organización anti-sistema tres años antes. En 2013, en las elecciones generales obtuvo un 25,8%. En total, 8.689.168 votos. Era un ascenso espectacular. Sin embargo, en las elecciones europeas de este pasado mayo, bajó a 5.807.362 votos, lo que representa un 21,2 por ciento. Grillo nunca ha tenido un programa concreto, específico. Como líder, es hábil, vocinglero, teatral, omnipresente y despótico. Así le ha descrito Reynié.

En el caso de Podemos, su gestación ha sido más breve, fulminante. En las elecciones europeas de mayo --es decir, anteayer-- tuvo 1,2 millones de votos. Eso era el 7,9% del total. Medio año más tarde, está en una expectativa del 28,3%. Es decir, casi cuatro veces los resultados de mayo. Otras encuestas da al PP como más votado, con un PSOE en tercer lugar. Prácticamente, es algo nunca visto, especialmente en la España democrática.

Podemos tiene un componente más ideológico --de matriz chavista-- que 5 Stelle, pero sigue su mismo discurso anti-casta. En plena irrupción de corruptelas y políticos en la cárcel, es un discurso muy a mano. Así, de golpe, incluso los más jetas de la casta también son anti-casta. Con las expectativas actuales, ¿está tan claro que Podemos no va a poner toda la carne en el asador en las elecciones municipales?
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