Pagar y recibir menos

Jordi Comas<br /> Presidente de la patronal FOEG, de Girona

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08 de octubre de 2009 (18:09 CET)

Ya hace algunos meses que el buen nombre de la economía española va perdiendo posiciones en el mundo, sobre todo después de que se hayan pronunciado la OCDE, el Foro Económico Mundial, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional. El diagnóstico es bastante coincidente: rigidez en el mercado de trabajo, enseñanza deficiente e infraestructuras rudimentarias, más que nada en cuanto a la energía y los transportes aéreos y ferroviarios.

Si miramos las previsiones, no hay ninguna buena: más paro, crecimiento negativo, escasa productividad y pérdida de competitividad. Los grandes números del Estado apoyan los diagnósticos que prevén una deuda que este año superará el 60% del PIB, un déficit exterior próximo al 12% y un déficit por cuenta corriente superior al 7%, por no hablar de un paro que pronto llegará al 20% de la población activa.

En la FOEG, la patronal gerundense, pero también Foment del Treball Nacional y la CEOE hemos denunciado que la presión fiscal en España se concentra básicamente en las empresas: con un 30%, el Impuesto de Sociedades es el quinto más alto de Europa. Y que las empresas soportamos el grueso de las cotizaciones sociales: el 48,5%, frente al 34% de las públicas y del 15% provenientes de los trabajadores.

De momento, el gobierno español no ha sido capaz de detener la sangría que todo esto representa. Todo lo contrario: ha incluido en los nuevos presupuestos generales del Estado una subida de impuestos por un valor aproximado de 15.000 millones de euros, destinada a gravar el ahorro y el consumo de las clases medias, a través, fundamentalmente, de habilitar nuevas imposiciones a los rendimientos de capital y de subir dos puntos el Impuesto del Valor Añadido, el IVA. Sobre este último, sólo quiero dejar constancia de que, este año, Cataluña, junto con Baleares y Canarias, ha sido una de las comunidades con más descenso turístico (1,1 millones de visitantes menos en agosto y un 10,1% menos de entradas) aunque en las comarcas gerundenses el descenso sólo ha sido de un 5%.
Desde la FOEG dudamos que una subida del IVA pueda favorecer mucho la temporada ni la llegada del turismo interior en el conjunto del año. Más bien, puede ocurrir lo contrario, teniendo en cuenta que en Francia han reducido el importe del impuesto.

Hay que decir que el anuncio de una mayor presión fiscal ha ido acompañado de unas propuestas de reducción en el 6% del gasto de los ministerios y de un frenazo en seco de la contratación pública, además de alguna rebaja fiscal para las empresas que cumplen determinados requisitos. Pero, con todo, los peligros de la subida de impuestos son muchos. Así, se podría doblar hasta el -1,5% el decrecimiento previsto para este año. También, inducir una reducción de actividades y, consecuentemente, de ingresos públicos, redundando en una menor reducción del déficit.

Se reconoce que el Estado destinará a Cataluña el 15,2% de la inversión regionalizada –lo mismo que el año anterior– si bien se admite que la inversión caerá en Cataluña igual que lo hace en el conjunto de España, un 4,5%. Por otra parte, el proyecto de presupuestos del Estado prevé una inversión en infraestructuras de 4.447 millones, de los cuales sólo 3,785,1 millones tienen asignados proyectos, 662 millones están aún por definir y 482 más cuelgan de los dos presupuestos anteriores. Veremos cómo se desarrolla todo, y qué harán los partidos catalanes en sus enmiendas e intervenciones en el Congreso de los Diputados.

Desde Girona, queremos dejar bien claro que somos uno de los territorios más abandonados por la combinatoria presupuestaria estatal de siempre, y que nuestras urgencias son muchas y justificadas, razón por la cual nos resentiremos, y mucho, de una mala previsión y aplicación presupuestaria. Por hablar de casos concretos, el desdoblamiento de la N-II por la comarca de la Selva es un proyecto que colea desde 1993, que aún siguen pendientes las expropiaciones de la futura A-2 entre Medinyà y Orriols, y que situaciones similares presentan el enlace con la GI-5142 que va hacia Sant Esteve de Gualbes y la conexión con la C-66 en el término de Cervià de Ter. La variante de Olot ni se menciona en los presupuestos, y tampoco la finalización de las obras entre Besalú y Figueres...

La inoportuna subida de impuestos puede contribuir a agravar aún más la crisis entre la gran mayoría de la gente y muchas pequeñas y medianas empresas. El gobierno español sube los impuestos mientras los gerundenses contemplamos, perplejos, que los impuestos que ya hemos liquidado hace años no han servido para aportar a nuestras comarcas las infraestructuras prometidas. Un auténtico despropósito que los empresarios, y mucha otra gente, empezamos a no entender: pagar más y recibir menos.
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