Oriol Junqueras, el hombre sin biografía

16 de septiembre de 2014 (18:21 CET)

Hace un tiempo leí un artículo sobre Oriol Junqueras donde lo denominaban el “hombre sin biografía”. Yo que soy curioso por defecto de fábrica pensé que era imposible que alguien no tuviera un pasado. Bueno, los políticos ya sabemos que tienen ese pasado. En general, mezcla peloteo en el partido y esas cosas... Sólo hace falta ver los Artur Mas, Quico Homs o Josep Rull con cero experiencia en la vida.

Supongo que quien escribió aquella columna en un medio de Madrid bautizó a Junqueras porque en su biografía oficial, repetida y copiada en cada una de las webs donde está, cita grandes títulos y grandes hechos, pero ignora cosas concretas. Que si fue profesor de universidad, que si doctor, que si ha dados clases en 10 facultades (¡tela su rotación!), que si bla, bla, bla... Es curioso porque nació el mismo año que yo, pero su vida profesional parece comenzar a principios del 2000. A mí, que nunca me han regalado nada, me sorprende. Yo tuve que trabajar desde bien joven, pero el candidato Junqueras según parece fue mantenido hasta los 30 años. Algunos maliciosos dirán que hasta ahora. Que conste que eso no lo he dicho yo.

Luego, al indagar --ya saben esa función tan humilde de sumergirse en hemerotecas, buscadores y otros infectos elementos-- descubrí que precisamente si algo era la biografía de Junqueras era extensa. Desconocía que había sido presentador de un programa, con el comisario Toni Soler, de TV3. Desconocía también que llevaba una sección en Radio Nacional de España con Olga Viza, --¡Dios mio si le escucha Forcadell!-- y otro sinfín de cosas más cercanas a la función de nuestra amiga Ada Colau en la televisiva Tele 5 que a causas más nobles.

Al final resultará que Junqueras fue un avanzado de Pablo Iglesias. Le dará un síncope al tertuliano de Podemos saber que su ego fue construido primero por Junqueras. Medios de comunicación, entretenimiento y política. La verdad voy pensando en algún presentador de TV3 que pueda llegar a tan altas cotas de poder y da casi miedo. En todo caso, confirmo que hay dos métodos de llegar a la alta política: uno, medrando en un partido tipo los de CIU; y, otro, aprovechando la imagen pública de los medios.

Curioso. Una sociedad en la que precisamente no destaca el esfuerzo y la constancia recopila a sus líderes entre los más pelotas unos, y los más oportunistas otros. Haremos las típicas preguntas puntillosas: ¿Cuántos historiadores conocen que hayan presentado un programa de entretenimiento en una televisión? Aunque lo curioso no es eso, sino cómo alguien llega a una televisión pública sin el paso por una oposición pública o un simple casting. Ya sé que alguno dirá que era un programa cultural y él un especialista en la materia. Pero curioso el pasado, curiosas las lagunas de la biografía y curioso el personaje.
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