Obama a la ofensiva y muerto al llegar

21 de enero de 2015 (19:44 CET)

El presidente Obama dejó claro anoche durante el tradicional y anual discurso del Estado de la Union que en sus últimos dos años jugará a la ofensiva. Una táctica que muchos ven necesaria para contrarrestar el poder absoluto del Partido Republicano en el brazo legislativo estadounidense. Lo que queda del último mandato presidencial de Obama tendrá enfrente a un Congreso que ha jurado deshacer los programas demócratas de los últimos seis años y avanzar su propia agenda ultraconservadora.

Con un porcentaje de aprobación de su mandato por parte de la ciudadania de 50%, Obama ha anunciado medidas de ayuda y crecimiento a la clase media norteamericana, la más afectada por la crisis financiera y que ahora empieza a ver la luz al final del túnel, evidenciada por un aumento significativo en la creación de nuevos puestos de trabajo y un aumento sobrio en los niveles salariales. En otras palabras, y en contraste a la filosofía actual de Europa, la estrategia presidencial se transformará de una defensiva y de austeridad económica a una enfocada en el desarrollo del capital social del país.

La parte más controvertida del tradicional discurso, y la que provoca más ira entre los republicanos, es el plan de impuestos. Esta propuesta crearía unos 320.000 millones de dólares adicionales en 10 años a través del aumento de impuestos a los ciudadanos y a las empresas más ricas del país, incrementando los fondos públicos disponibles para ofrecer una reducción de impuestos a la clase media de 175.000 millones en conjunto a la financiación de los programas sociales.

El impuesto para las rentas del capital y los dividendos subiría del 23,8% al 28%, incluyendo la sobretasa Obamacare. También se incrementaría en un 20% el impuesto de sucesiones cuando superen los cinco millones de dólares, y se impondría un 0,07% de impuestos a los bancos con activos de mas de 50.000 millones de dólares, alrededor de una centena en el país. Con respecto a la propuesta tasa bancaria, Richard Shelby, el encargado de política bancaria en el Senado, no podía haber sido más claro, al definirlo como dead on arrival (muerto al llegar).

Cabe señalar de que dada la configuración política del actual Gobierno estadounidense, la vision de Obama, tal y como fue presentada anoche, tiene cero probabilidades de ver la luz.

Los cambios reales en la estructura del código de impuestos norteamericano tienen que ser de orden legislativo, y con un Congreso controlado por el partido opuesto, cuyo lema de batalla ha sido siempre la disminución de impuestos a las clases altas y a las grandes empresas, el discurso presidencial ha sido más un ejercicio de marketing calculado para impresionar a un electorado con vistas a las elecciones presidenciales del 2016 que un plan formal de ejecución.


Rosy Milene Meza es abogada y doctora en jurisprudencia estadounidense

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