No me toques las pensiones

02 de noviembre de 2013 (20:15 CET)

“Ha llegado ya el momento en que se nos aseguran las serias dificultades para el cobro de las futuras pensiones. Se nos dice abiertamente que (ya no es conveniente) es necesario que cada persona se haga una 'bolsa de ahorros para su jubilación'; porque los ingresos por las pensiones estatales se verán reducidas en un 30% (hasta el 2020); y, posteriormente y de forma 'gradual' en un ¡¡40%, 50%, 60%, 70% !!

Finalmente, las pensiones estatales que se cobrarán a partir del 2030 serán testimoniales; con lo que aquellas personas que no se hayan construido un buen plan para su jubilación tendrán muy difícil la supervivencia con un cierto nivel de bienestar.

Se acercan todas las campañas de planes de pensiones de todas aquellas entidades que, legalmente, podemos hacerlo. ¿Motivos? Sólo quedan dos meses y poco más para aprovechar la segunda ventaja de un plan de pensiones ¡¡LA DESGRAVACIÓN FISCAL !! y, si todos lo años les hemos obsequiado con un 2% de EXTRARENTABILIDAD a sus traspasos, ¿por qué no vamos a hacerlo también ahora?

Es muy importante, en este sentido, poder COMPARAR CORRECTAMENTE el plan de pensiones que tenemos contratado (o del que tenemos intención de contratar) con el resto de planes de pensiones del mercado. Usted necesita disponer de un AGENTE A SU SERVICIO personalizado que 'cultive' sus pensiones y ahorros para alcanzar el más alto bienestar económico posible ahora y cuando llegue su jubilación.”


Hace unos días me llegó por correo esta publicidad a favor de contratar a un agente de gestión de pensiones y ahorro. Un auténtico capítulo del Apocalipsis según San Juan, aunque escuchando los ministros de Mariano Rajoy (PP) es perfectamente creíble. Sus reformas nunca crean riqueza, sólo reparten miseria.

Decidí mirar por la Red qué información existe sobre este tema y, buscando sin rumbo fijo, encontré un informe del Cercle Català de Negocis (CCN) sobre pensiones que, resumido, dice así:

En el sistema de pensiones español, los impuestos recaudados cada mes se utilizan para pagar las pensiones del mismo período a los jubilados. Una vez cubiertas las prestaciones, el importe sobrante (si lo hay) se deposita en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. A lo largo de los años, esta bolsa ha ido creciendo. Llegó a los 64.000 millones de euros en 2010.

Catalunya participa de forma muy importante en destinar fondos a esta caja. La aportación de 2006 a 2009, es de 19% Catalunya y 47% el resto del Estado. En total, 66.000 millones de euros. Dicho de otra forma, Catalunya financia las pensiones de parte de España, con la aportación de más del 29% del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Catalunya, con el 16% de la población del Estado, cubre el 29% de esta bolsa.

El gran déficit de la Seguridad Social que acumula el resto de España fruto de la crisis pone en riesgo las pensiones de los catalanes. El excedente de la Seguridad Social española cae en picado. Ya sólo alcanza los 4.200 millones euros con 38,5 millones de personas. En contraposición, Catalunya genera un excedente de 2.300 millones de euros con tan sólo 7,1 millones de habitantes.

La baja solvencia financiera de España pone en peligro el pago de las pensiones a los catalanes. El Fondo de Reserva de la Seguridad Social tiene como finalidad garantizar el equilibrio financiero del sistema de pensiones. Sus fines están muy bien definidos:“Estabilización y reserva para atender necesidades futuras en materia de prestaciones contributivas, originadas por desviaciones entre ingresos y gastos de la Seguridad Social”;“constitución de reservas en el nivel contributivo del mismo que atenúen los efectos de los ciclos económicos”.

El 99,9% del dinero de esta bolsa se invierte en títulos de valores para generar intereses que alimentan el propio fondo. La distribución del Fondo de Reserva a 31 de diciembre de 2010 era de 1,3 millones de euros (0,002%) de saldo en cuenta corriente. Los activos financieros alcanzaban los 64,4 millones de euros (99,998%). Los intereses acumulados de 2000 a 2012 ascendían a 11.800 millones de euros.

La normativa del fondo exige que el dinero se invierta en títulos de alta calidad y seguridad. Y tienen que ser diversificados. El artículo tres de su reglamento dice, textualmente: “El Fondo de Reserva podrá invertir en títulos emitidos por personas jurídicas públicas nacionales y extranjeras, de calidad crediticia elevada y con un significativo grado de liquidez, es decir, negociados en mercados regulados o sistemas organizados de negociación”. El artículo 4 va más allá: “Las materializaciones posteriores de adquisición de activos a los que se hace referencia en el anterior artículo tres, apartado uno, así como la enajenación, reinversión y cualquier otra operación sobre los activos financieros del Fondo de Reserva distintas a las mencionadas en la letra a) anterior, serán aprobadas por el comité de gestión del fondo de reserva de la Seguridad Social, a propuesta de la comisión asesora de inversiones del fondo, de acuerdo con criterios de seguridad, rentabilidad y diversificación”.

A pesar de este detalle, el 88% está actualmente invertido en deuda española, que se encuentra en una situación de riesgo. El 12,1 % de sus títulos son activos financieros en el extranjero. Los españoles copan el 87,9% del total de la cartera, un peso cada vez mayor.

El riesgo se eleva más, como muestra la degradación de la calificación de la deuda pública española. Otra prueba de ello es la gran fuga de capital de los inversores extranjeros. La alta exposición del fondo de reserva a la deuda española supone un grave riesgo para los pensionistas catalanes.

El Estado español no cumple con la obligación de invertir en deuda de la máxima calidad crediticia (AAA), dado que el 87% está invertido en bonos públicos españoles (BBB ). Si la solvencia de España empeora y se aplica una quita sobre la deuda del país, la hucha de las pensiones caerá dramáticamente. El Estado español aumenta la exposición del Fondo de Reserva a la deuda española porque tiene grandes dificultades para financiarse en los mercados exteriores. Esta política incrementa el riesgo del fondo y pone en peligro las pensiones de los catalanes, que son quienes más aportan. Si España entra en quiebra o es intervenida, ¿qué pensiones garantizará el Fondo de Reserva?

En conclusión, permanecer en España pone en riesgo las pensiones de los catalanes. Salir, las asegura.

Después de la publicidad catastrofista de un agente privado y del informe sobre pensiones, ¿qué hago? ¿Me pongo en manos de un buitre privado? ¿Mantengo la apuesta por la España de Rajoy o la Tercera Vía? ¿O me apunto a los de la Vía Catalana?
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