No echemos a Adelson, se va él...

14 de diciembre de 2013 (00:00 CET)

Conocida la decisión del magnate estadounidense del juego de retirar su proyecto de macro complejo de ocio y juego en Madrid, llega el momento del análisis. El proyecto denominado Eurovegas no se hará en España. Es posible que no se haga, durante unos años, en ningún lugar del mundo, por más que la especulación sobre eso resulte infinita.

Las Vegas Sands ha decidido interrumpir sus negociaciones con las administraciones españolas para dar carpetazo definitivo a la supuesta inversión que beneficiaba a Madrid. El Gobierno asegura que las imposiciones de los norteamericanos eran inaceptables. Es bastante probable que no fueran sólo una exigencia real, sino una forma de quebrar un proyecto para el que no han obtenido la financiación necesaria.

 
El judio magnate del juego se va porque quiere y los escenifica como le parece

Alguien conocedor de las tripas del grupo estadounidense, que trabajó para la Generalitat cuando Barcelona y Madrid se disputaban ser los huéspedes del millonario proyecto, siempre dijo –incluso cuando la capital catalana aún tenía posibilidades– que el proyecto toparía con las dificultades de financiación, y que ése era su principal handicap. La City de Londres no lo veía claro y el magnate tiene dinero, pero no el suficiente para sacar en solitario el proyecto.

Por tanto, aunque los españoles ahora nos pongamos estupendos, pensemos que hemos ganado el pulso a Sheldon Adelson, que no le hemos aceptado su desideratum con el tabaco, los impuestos... nos equivocamos. El judío del juego se va porque quiere y lo escenifica como le parece. Ahora bien, a enemigo que huye puente de plata. En eso estamos de acuerdo.
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