Merchbank pasa página al escándalo de Liechtenstein

Gonzalo Baratech

25 de julio de 2014 (19:32 CET)

El grupo barcelonés Merchbanc, de gestión de patrimonios y servicios financieros, dio el pasado ejercicio un vuelco a sus cuentas. En los años anteriores, la masa de dinero administrada se había movido en línea descendente, al compás de la depresión general, y los resultados se fueron debilitando paso a paso hasta arrojar signo negativo.

Mas he aquí que en 2013 se invirtió la tendencia. Gracias en buena parte al clima bursátil más benigno, el volumen de recursos gestionados tornó a subir con fuerza y pasó de 328 a 378 millones de euros. A su vez, el resultado neto consolidado abandonó la tinta roja de los dos años precedentes, para arrojar un beneficio de 341.000 euros, el mayor desde el comienzo de la crisis internacional en 2007.

La racha prosigue y la recuperación se mantiene en los meses ya transcurridos de 2014. La sociedad ha celebrado estos hitos favorables con el reparto de un dividendo de 270 euros por acción con cargo a reservas, que se hizo efectivo a finales de junio y pone fin a un trienio de sequía retributiva para los accionistas. Además, los gestores de la casa anuncian el propósito de contratar nuevos profesionales, con objeto de que potencien los tres pilares de la firma, a saber, los fondos de inversión, los fondos de pensiones y su Sicav de Luxemburgo.

Merchbanc, con casi 30 años de historia a cuestas, tiene la sede central en Diputació/Pau Claris (Barcelona). Una de sus iniciativas primigenias fue el lanzamiento al mercado de varios fondos en 1987. Se trata de Merchfondo, Merch Universal y Merchrenta. Las rentabilidades que han arrojado el terceto son jugosas. Quien hubiera colocado 10.000 euros en el primero, tendría ahora 85.864 euros; en el segundo, 63.992; y en el tercero, 38.500, con unas rentabilidades anualizadas del 8,38%, 7,20% y 5,18%, respectivamente.

Claro está que, como aseveran los especialistas financieros, rentabilidades pasadas no garantizan en absoluto las futuras. Y, por otra parte, otros varios fondos de la propia casa han cosechado frutos mucho menos ubérrimos. En todo caso, el positivo viraje de Merchbanc se refleja también en la lista de sus 17 fondos de inversión, que casi sin excepción lucieron avances significativos en 2013.

El consejo de administración se compone de dos copresidentes, Joaquín Herrero y Joaquín López Veraza, más tres vocales, Fernando Castelló, José Isern y José Pagés. La recompensa de este órgano de gobierno se disparó de 371.000 a 577.000 euros.

El paraíso fiscal de Arturo Mas

Por cierto, a mediados de 2008, el juez Santiago Pedraz de la Audiencia Nacional, a instancias de la fiscalía anticorrupción y Hacienda, envió a la Guardia Civil a registrar las oficinas de Merchbanc y otras entidades financieras y crediticias.

Los medios airearon el lance profusamente. Algunos llegaron a calificarlo de “una de las mayores operaciones por delito fiscal jamás realizadas en España” y evaluaron la fuga monetaria en cantidades astronómicas.

Añadieron que se estaba investigando el patrimonio de más de 200 personas y empresas, por evasión de dinero a Liechtenstein. Entre los nombres que se publicaron figuraba el de Arturo Mas Barnet, padre de Artur Mas, quien poseía dos millones de euros ocultos en el banco LGT de aquel diminuto principado. De esa cuenta eran beneficiarios los cuatro hijos de don Arturo Mas, entre ellos el actual presidente de la Generalitat. Todos ellos habían depositado en el banco sus respectivos DNI.

Al destaparse el asunto y ante la contundente evidencia de las pruebas, los correveidiles de Artur Mas no negaron la mayor, es decir, la evasión monetaria y el fraude fiscal, pero dijeron a título de disculpa que se trataba de fondos procedentes de la venta de una empresa paterna, la firma de ascensores Mas, Goberna y Mosso (MGM), acaecida en los primeros años ochenta del siglo pasado.

Semejante versión no se sostiene en pie. Lo cierto es que MGM no valía a la sazón un céntimo, pues poco antes había suspendido pagos con unas deudas de 150 millones de pesetas de la época, la mitad de las cuales correspondían a Hacienda y a la Seguridad Social.

La Audiencia Nacional abrió causa penal contra Arturo Mas, pero la archivó en 2010 “por prescripción” del delito. Dos años antes, el padre del president había presentado a toda prisa ocho declaraciones complementarias, que acarrearon el pagó al fisco de 202.000 euros, y aquí paz y después gloria.

El destape del escándalo sembró el temor entre los clientes de Merchbanc. Pero tras la turbamulta de informaciones iniciales, pronto se hizo un espeso silencio y los medios no volvieron a mencionar el asunto.

La memoria de la gestora le dedica una referencia lacónica. Señala, en resumen, que la Audiencia Nacional “decretó en febrero de 2012 el archivo de todo lo relativo a Merchbanc y su responsabilidad civil”.
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