Las aerolíneas del Golfo se alían con Europa

30 de enero de 2015 (22:54 CET)

Han pasado 100 años desde el primer vuelo comercial de pasajeros, un viaje de 23 minutos a través de Tampa Bay en Florida (EEUU). Un siglo después, una media de ocho millones de personas vuelan cada día desde uno de los 4.000 aeropuertos y con una de las 1.500 aerolíneas que cubren todos los países del mundo.

La aviación se ha transformado en una gran industria que ha facturado 540.000 millones de dólares en 2014, soporta más de 57 millones de puestos de trabajo y genera 2,2 billones de dólares en actividad económica. Se espera que el número de pasajeros supere los 3.000 millones en el mundo y la facturación alcance los 743.000 millones de dólares.

El sector de la aviación en Golfo ha encontrado en este nicho de mercado alas para volar y diversificar economías pendientes de los hidrocarburos. En poco tiempo, esta industria se ha convertido en un factor importante para países como los Emiratos Árabes Unidos o Qatar. En esta región la aviación es relativamente joven. Las principales líneas aéreas tienen menos de 30 años pero parece que han alcanzado la madurez que les permite apostar fuerte entre los grandes y clásicos jugadores.

Están creciendo y superando al mercado mundial en su conjunto. El tráfico en las rutas entre el Oriente Medio, África, Europa y Asia incrementó un 14,5 %, un 7,8% y un 13,4%, respectivamente. Todo ello, con un aumento de tráfico a nivel mundial de apenas 2,3%.

Las aerolíneas de Oriente Medio necesitarán más de 2.600 nuevos aviones en los próximos dos decenios. Su valor alcanza los 550.000 millones de dólares. Sin embargo, sólo hay espacio para la expansión de estas aerolíneas --sea en rutas o nuevos aviones-- si se invierte en Europa y Asia-Pacífico.

Ya ha empezado la competencia entre las tres aerolíneas más importantes y de primer nivel mundial: Qatar Airways, Etihad y Emirates. Su pugna parece ser que se intensificará en las rutas clave entre Europa y Asia. Existen grandes oportunidades para crecer en Asia, África y Oriente Medio. Las aerolíneas del Golfo podrían tener un exceso de oferta de aviones, al final.

La absorción de toda la nueva capacidad prevista por las compañías del Golfo puede ser un reto. La salida pasa por invertir o incrementar las asociaciones en Europa, Oriente Medio y África. Pero la prioridad de las grandes alianzas será con sus homólogos europeos.

Qatar Airways lo acaba de demostrar al comprar el 9,99% del capital de IAG, el holding que agrupa a Iberia y British Airways. El importe de la operación podría alcanzar los 1.500 millones de euros. Esta participación incluye la posibilidad de aumentar la inversión en el consorcio en el medio plazo.

Emirates es el mayor operador con A380. Dispone de 44 súper jumbos y una cartera de pedidos firmes de otras 385 aeronaves en el que se incluyen también los Boeing 777 y los Airbus A350. La inversión está próxima a los 100.000 millones de euros. La compañía ha firmado varias alianzas en el mundo. En Europa, se especula con una alianza entre Lufthansa o Turkish, hecho que podría encender las alarmas de otros consorcios.

En tres años, Etihad ha invertido o aumentado su participación en ocho aerolíneas distintas. La mayoría europeas, como Air Berlin (es su mayor accionista), Aer Lingus, Virgin Australia, Darwin Airlines, Air Serbia, y Alitalia, donde tiene una participación del 49% y un plan de rescate de 1.700 millones de euros. Etihad aumentará su presencia en el cuarto mercado europeo con 25 millones de pasajeros. También está reforzando sus vínculos con Air France-KLM.

La cooperación entre las compañías aéreas de Europa y el Golfo es inevitable, estará en la agenda a la luz de los planes de expansión agresiva de las flotas, lo que intensificará aún más la competencia. También podrían contribuir al exceso de capacidad en las rutas entre Europa y Asia.

La estrategia de los grupos del Golfo de invertir en compañías aéreas en Europa no es la causa de los problemas de la aviación Europea. La inversión extranjera no es una amenaza; representa una oportunidad para fortalecer las propias aerolíneas, apoyar el empleo y crecer.

La industria europea ya se enfrentaba a problemas serios décadas antes de que fueran fundadas algunas de las compañías de Oriente Medio. La estrategia de comprar participaciones que inició Etihad Airways en 2003 puede fortalecer, por ejemplo, a las aerolíneas asociadas, conservar empleos y crear de nuevos, así como incrementar los servicios aéreos en beneficio de los usuarios.

Todo indica que un siglo después del inicio de la aviación, se inscribe un nuevo capítulo en su historia. El mapa del transporte aéreo mundial se rediseña y la industria de las aerolíneas se reforma. Nuevas ciudades evolucionan como centros internacionales. Las compañías tendrán que cambiar radicalmente sus modelos de negocio si quieren sobrevivir en esta nueva era en la que los mercados tradicionales disminuyen y regiones como India, África y Oriente Medio experimentan un crecimiento muy rápido.

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