La zanahoria sostenible

Sin título

01 de diciembre de 2009 (12:17 CET)

Ayer estuve leyéndome un cuento para niños. Se titula Anteproyecto de la ley de Economía Sostenible y fue aprobado por el Consejo de Ministros la semana pasada. Os lo podéis descargar enterito si es vuestro deseo y así poder opinar con uso de razón. Sin embargo os adelanto que es una orgía de propuestas sin ningún tipo de coherencia, que responden a un objetivo de de utilidad pero que, en términos objetivos, no responde a las expectativas del bombo y el platillo con el que llevan inundando los medios desde entonces.

El documento tiene toda la pinta que en unos meses no se va a acordar de él ni el propio Zapatero. Seguramente, a medida que los acontecimientos se sucedan, hablar de globalidad y de décadas venideras sonará a insulto a la inteligencia. A mi modo de ver esta propuesta de ley demuestra que el actual ejecutivo no tiene la más mínima idea de cómo sacarnos del atolladero y que, como anestésico, nos emplaza a diez años vista. Parece que ante nosotros hay una enorme zanahoria que no atiende que el verdadero asunto que hace insostenible la economía española es el insultante desempleo que sufre el país, que afecta realmente a cinco millones de personas. Un agujero estructural que supone casi cuatro planes E, más de 30000 millones de euros en subsidios.

Para que nuestra economía sea sostenible de verdad lo que hace falta es que la ingente cantidad de dinero que ha sido inyectado al sistema financiero sirva para algo más que para tapar agujeros y para que los malos gestores metan sus manos el FROB y así salvar la cara todo Dios porque al gobierno ya le va bien simular un escenario de tensa calma bancaria. Es necesario que esa liquidez imaginaria fluya en crédito normalizado, algo que no hay manera de que pase como comentamos hace unos días.

Además es una entelequia pensar que este gobierno será capaz de asumir algún reto que vaya más allá de la actividad propia inherente al foco o la telegenía. Hace mucho tiempo que se asumieron que la partida estaba perdida y que... Leer más...
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