La revolución financiera que algunos temen o no entienden

27 de marzo de 2014 (19:30 CET)

Hace unos días, el Gobierno lanzó por sorpresa un borrador de la nueva ley del fomento de la financiación empresarial que regula la industria de la financiación colectiva (crowdfunding) en las modalidades de equity (adquisición de participaciones) y lending (suscribir un préstamo).

Este borrador regula los tres actores importantes de la industria del crowdfunding como son: emprendedor, inversor y la plataforma. Desde el punto de vista inversor, esta regulación prevé que se pueda invertir 3.000 euros como máximo y hasta 6.000 euros por año en proyectos publicados en una misma plataforma.

El riesgo para el inversor es que se reduce su capacidad de diversificación de cartera de inversiones. No tiene sentido que tenga un techo sin tener en cuenta ni su cultura financiera ni sus ingresos anuales. Personas con fuerte poder adquisitivo, entidades de capital riesgo, family offices…etc, no deberían tener ningún tipo de limitación.

Desde el punto de vista del emprendedor, puede captar como máximo 1.000.000 euros a través de la estrategia de crowdfunding.

Desde el punto de vista de la plataforma, se exigiría el cumplimiento de uno de los dos supuestos: un capital social de 50.000 euros como mínimo o contratar un seguro de responsabilidad civil de mínimo 150.000 euros. Además las plataformas estarían sujetas a una fuerte supervisión financiera de la CNMV y al Banco de España.

Las plataformas de financiación colectiva serían responsables ante los inversores por la información remitida por los promotores y por la publicada en la página web. El riesgo de la inversión en una start up debe recaer en el inversor y el deber de informar de forma transparente sobre su proyecto empresarial debe recaer en el emprendedor.

De este borrador de ley salvaría unas exigencias mínimas de capital o seguro de responsabilidad civil y la inscripción en organismos como CNMV y Banco de España que ayuda a profesionalizar el sector y proporcionaría transparencia. Revisaría el borrador y propondría tres ideas:

1. Crear un equipo de trabajo constituido por Gobierno, un asesor jurídico externo, la asociación española de crowdfunding y la asociación europea de crowdfunding para analizar la ley estadounidense JOBS Act, que regula el equity crowdfunding para adaptarla a nuestra realitat.

La JOBS Act introduce unos ratios de inversión en función de ingresos que es más progresivo y justo. Para sueldos superiores a 200.000 dólares al año o patrimonio superior a $1.000.000 no tienen tope y para aquellos con un sueldo anual inferior a 100.000 dólares, el límite es del 5 % para invertir y superior a los $ 100.000, el ratio es del 10%.También deberían consultar las leyes promulgadas en Italia, Francia y Alemania.

2. Las plataformas de crowdfunding deberían calificar sus inversores con un cuestionario como lo hace el sector bancario con la directiva europea MIFID que permite dar a conocer al inversor los riesgos que asume y protege la responsabilidad de la plataforma y el riesgo lo asume el inversor, que es lo más lógico.

3. Por último, hacer firmar un contrato al emprendedor que certifica la veracidad de la información que publica .

Con estas tres iniciativas que propongo, el Ejecutivo debería presentar el borrador de la nueva ley al comisario europeo, Michel Barnier que está trabajando en una legislación europea para que diera el visto bueno.

Quiero creer que nuestro Gobierno ha querido regular un sector con prisas y no penalizarlo ni complacer ciertos lobbies. El crowdfunding pretende ayudar a conectar de manera rápida, sencilla y sin intermediarios a inversores y emprendedores.

El riesgo de penalizar un sector puede tener consecuencias contrarias a las que se pretenden, ya que plataformas y emprendedores podrían deslocalizar buscando una legislación europea más favorable a sus intereses y que puedan captar inversores españoles on line para invertir. O podríamos correr el riesgo de enterrar la industria de crowdfunding española. Estoy convencido de que este borrador de ley se revisará y adecuará a las necesidades que tenemos como país.¡Siempre optimista!
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