La mentira de la reestructuración financiera

24 de julio de 2014 (19:08 CET)

Rajoy basa su política en la mentira. El ejemplo más claro lo tenemos en el rescate bancario. Hoy no hay duda, la realidad lo deja de forma bastante patente en cifras del propio Banco de España.

Desde el primer momento el presidente del Gobierno y sus ministros descartaron la palabra rescate. Para ellos se trataba de un préstamo "en muy buenas condiciones", Rajoy llegó a decir que las condiciones las había puesto él, y que de ninguna manera se trataba de un rescate del país, en todo caso manifestó que sería el propio sector financiero y no el Estado quien devolvería el supuesto "crédito".

Rajoy mintió de forma consciente. Nunca pensó que las entidades financieras devolverían la cantidad, sino que las pérdidas las pagaríamos los ciudadanos. Los grandes beneficiarios han sido los grandes bancos que han consolidado su oligopolio con la financiación pública. BBVA, Caixabank y en menor medida el Banc Sabadell han aprovechado para ganar cuota de mercado a precio de saldo. Todo ello al margen de los regalos de cerca de 68.000 millones de euros que el Estado ha hecho a la banca privada mediante avales, como fue la activación de créditos fiscales

Hasta el momento la cantidad de dinero público invertido en las entidades rescatadas, sólo en forma de capital es de 61.495 millones de euros. Tras la venta de CatalunyaCaixa, la cantidad recuperada se sitúa alrededor de 2.500 millones, es decir un 4% la invertida en el rescate. Hasta ahora puede considerarse como un importe perdido, es decir irrecuperable, y que el Estado deberá devolver a Bruselas, unos 26.000 millones (CatalunyaCaixa, 12.000; Banco Valencia, 5.498; Banco Gallego, 245; y NCG, 8.300).

Cabría añadir unos 13.000 millones de Bankia, por la diferencia entre los 22.424milions invertidos por el FROB y su valoración actual de 9.492 millones. Es decir de momento las pérdidas que pagaremos la ciudadanía, sea con nuestros impuestos o con los recortes sociales se sitúan cerca de los 39.000 millones de euros.

Y eso no es todo, demeos sumar las ayudas que se han dado a los compradores, los esquemas de protección de activos (EPA), para compensar posibles pérdidas, unos 28.000 millones, más lo que nos puedan costar los resultados negativos del banco malo (Sareb), donde hay depositados unos 43.000 millones.

Sólo hay que ver el último caso de la venta de CatalunyaCaixa al BBVA. El coste que pagará el BBVA será de 1.187 millones de euros por una entidad en la que se han invertido fondos públicos por valor de 13.600 millones por su saneamiento.

Con la compra, el BBVA incrementa su cuota de mercado del 11,9% al 14,2% en el conjunto del Estado, mientras que en el caso de Catalunya la incrementa del 12,8 al 24,9. Esto lo convierte en el principal banco de España y el segundo de Catalunya donde junto a Caixabank controlan el mercado catalán.

Ahora BBVA quiere reducir los costes de CatalunyaCaixa en un 40%, reducción de oficinas y especialmente de plantilla, con un coste que sitúa en 450 millones, esto sumando los poco más de mil millones de la compra parece poco coste por los beneficios de cuota de mercado, del incremento en millón y medio de clientes y los 3.500 millones de euros en créditos fiscales contabilizados en CatalunyaCaixa.

Hay que decir que la tacañería de la banca privada es remarcable. BBVA pagará, como hemos señalado, poco más de mil millones por CatalunyaCaixa, pero es que sus competidores hicieron buena su oferta ya que el Santander ofreció 300 millones y Caixabank 80. Y es que son insaciables, ¡querían que se la regalaran!

Una vez más en todo este proceso de reestructuración, y por mucho que el gobierno del PP nos quiera engañar, la banca oligopólica gana y la sociedad pierde.

Y todo ello sin que nadie pida responsabilidades a los causantes de las crisis de las cajas de ahorros. Y no vale que se procese unos pocos que encima se aprovecharon para enriquecerse. ¿Cómo puede ser que, a gente como los vicepresidentes del gobierno Serra (PSOE) y Rato (PP), nadie les pida responsabilidades por su actuación en CatalunyaCaixa y Bankia, y continúen como si nada?

*Manel García Biel es miembro de la comisión de control confederal de CCOO
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