La marcha atrás de CiU con TV3 le deja sin paraguas ante el Grupo Godó

13 de mayo de 2014 (00:00 CET)

Victoria de ERC, que ya palmó con el proyecto Barcelona World: el gobierno de Artur Mas dejará TV3 como estaba. Las aventuras privatizadoras, clientelares y recaudatorias se aplazan.

Podemos decir que también ha sido una victoria de los trabajadores del grupo público de comunicación, que se lo han trabajado con su negativa, pero sobre todo vuelve a tratarse de una decisión política. Los republicanos tienen gran cartel entre la plantilla del consorcio mediático y desde el primer momento se han opuesto a que Mas le entregue en bandeja los servicios comerciales de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió al Grupo Godó.
 
La publicidad de TV3 no se privatizará, Godó se quedará sin una fuente nueva de ingresos y CiU sin un grupo editorial amigo

Un fastidio para Francesc Homs y para Mas. Como las subvenciones públicas están cada vez más monitorizadas y permiten conocer las alianzas de gobierno y medios, el supuesto concurso del área comercial de TV3 y el resto de emisoras públicas tenía una pinta terrible a los ojos de la ciudadanía: una compensación de aquellas que podemos llamar de una vez por todas.

Lo que pudo haber sido y no fue. Seguro que Godó y su grupo editorial le pasará factura al ejecutivo de Mas. Alquilar la línea editorial nunca puede salir gratis, tiene otros tributos. ERC consiguió entrar en TV3 y Catalunya Ràdio (entrismo le llamaban los troskistas). Consiguió además cargarse de razones: la privatización era maloliente y tenía una pinta que para nada podía justificarse desde la perspectiva del interés general, sino del particular. Si CiU quiere que los republicanos le apoyen en el proceso soberanista tiene que entregar algunos cromos a cambio. Los de la tele y la radio públicas eran los primeros en el álbum, y los independentistas han conseguido ventaja en su colección.

Malpensados, quizá, pero les hago un pronóstico: CiU se verá obligada a recular en sus cálculos políticos recientes. La Vanguardia, su tele y su radio le ayudarán a moderarse y a fracasar con las tesis soberanistas como castigo por el fiasco empresarial al que le han sometido quienes han sido sus socios políticos de los últimos tiempos. Que nadie se equivoque, no obstante, desde Francesc Macià tampoco apoyarán a ERC.

La publicidad de TV3 no se privatizará, Godó se quedará sin una fuente nueva de ingresos y CiU sin un grupo editorial amigo, que le salve de la nefasta gestión que realiza como gobernante. Era el comentario principal en la última fiesta de notables que ha tenido lugar en la ciudad. No es determinismo, pero lo verán. Sólo se trata de permanecer atentos a sus pantallas.
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