La marca España y la marca Espinosa

05 de diciembre de 2012 (20:38 CET)

Carlos Espinosa de los Monteros, Alto Comisionado para la Marca España, esperó más o menos 100 días desde su nombramiento para presentarse en sociedad. Eligió para ello el acreditado foro de la Nueva Economía –el que no pasa por ahí no es nadie- para desgranar los pilares sobre los que se va a basar el plan de acción para mejorar la marca de este país.

De entrada, el Alto Comisionado, con rango de Secretario de Estado y sin emolumento alguno por decisión propia, demostró que tiene una extraordinaria capacidad de convocatoria que el foro que preside José Luis Rodríguez solo alcanza en contadísimas ocasiones, lo que acredita que la marca Espinosa funciona como reconocimiento a un empresario que lo ha sido todo en España y cuya bonhomía está más que demostrada.

Pero una cosa es la marca Espinosa y otra es la marca España sobre la que el Alto Comisionado reflexionó y ofreció una panoplia de soluciones, muchas de las cuales pasan por modificar la baja autoestima de los españoles, muy en línea con el unamuniano sentimiento trágico de la vida, que alcanza en España los niveles más bajos de entre los 20 principales países del mundo desarrollado, aunque en el caso de una marca o una imagen lo importante no es tanto como nos vemos, sino como nos ven.

Para conseguirlo todo y mejorar la marca España, Carlos Espinosa confía en las fortalezas de un país que ha demostrado que tiene importantes virtudes como el nivel de solidaridad de sus ciudadanos, la internacionalización de sus empresas, el monarca, una lengua que es utilizada por cientos de millones de individuos....

La tarea de Espinosa no es sencilla, ya que si la empresa que le han encomendado tuviera que enfrentarse a un análisis DAFO, frente a las fortalezas detectadas y las manejadas en su intervención, no tendría más remedio que buscar soluciones a las debilidades que son las que subyacen en la baja autoestima de los españoles y que no son pocas.

Por enumerar algunas de las razones de la baja autoestima de los españoles que el Alto Comisionado no puede ignorar para intentar el amejoramiento de la marca España, se podrían citar los niveles de corrupción, el estado de la justicia, la percepción social de nuestra clase política, los más de 17.000 indultos concedidos por los consejos de ministros desde 1979, el Catalonia is not Spain, la universidad española, el estado de nuestro I D i, el 26% de desempleo, la tasa de paro de los jóvenes...

La afición espera de Carlos Espinosa de los Monteros que continúe siendo el pertinente impertinente que siempre ha sido, tal y como recordó su presentador Spottorno, citando a José Lladó, y que no pierda la frescura que le ha llevado a conseguir el poder de convocatoria que ha alcanzado.

Carlos Díaz Güell es editor de 'Tendencias del Dinero', publicación 'on line' económico-financiera de circulación restringida
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