La irrupción de Solaria en Sudamérica

06 de julio de 2012 (17:42 CET)

Trillado ya el mercado europeo, Solaria, la única empresa solar que cotiza en las cuatro bolsas españolas, ha virado la estrategia de su plan estratégico con la venta de activos ya consolidados en el Viejo Continente para centrar los nuevos desarrollos de generación de energía solar fotovoltaica en Sudamérica.

Y lo hace tras superar, aparentemente, la reciente crisis interna surgida por las cuentas de 2011, reformuladas en dos ocasiones para reconocer que aquellas pérdidas iniciales de 40,3 millones de euros se elevaban en realidad a 96,3 millones, y dejando el auditor en el aire la incertidumbre sobre el futuro de la compañía por factores regulatorios del mercado y, sobre todo, un fondo de maniobra negativo de 44 millones de euros.

Todo ello, con la evidencia de una manifiesta disparidad de criterios entre el abogado Iñigo Sagardoy y el bodeguero riojano y presidente de honor del Círculo de Empresarios, Manuel Azpilicueta, los dos únicos consejeros independientes en la compañía fundada en 2002 por la familia Díaz-Tejero.

Dejando a un lado estas diferencias, diversas operaciones dejan entrever esa expansión hacia los mercados latinoamericanos en detrimento de los europeos. En este contexto se enmarca la reciente venta a la compañía ForVEI de una planta solar en la localidad italiana de Orte, de la que Solaria participaba con un 50%. Operación cerrada por un importe de 35,1 millones, que sirvieron para reducir la deuda financiera en 23,4 millones.

El primer movimiento dado por Solaria en Sudamérica se produjo en Brasil. Primero en noviembre de 2009, cuando suscribió un acuerdo estratégico con la brasileña Fairway para el desarrollo de oportunidades de negocio en el sector energético en el Estado de Sao Paulo, a través de proyectos ‘llave en mano’ de 160 Mw. Y un año después, en este caso en Minas Gerais, al firmar un acuerdo de intenciones con Companhia Energetica de Minas Gerais (CEMIG) para la construcción de una planta fotovoltaica de 3 Mw. Planta que está a punto de ser conectada a la red tras su finalización.

Ecuador ha sido el segundo país en el que Solaria se ha fijado en Sudamérica. A finales del pasado mes de abril, firmaba un acuerdo para desarrollar 25 Mw junto a un socio local. Una primera fase del acuerdo pasa por el montaje de una planta fotovoltaica de 1 Mw en la sierra de Quito, que entrará en funcionamiento a partir del primer semestre de 2012, ampliándose en una segunda fase a 5 Mw en el primer semestre de 2013. A partir de aquí, las bases del acuerdo contemplan un proyecto adicional de 5 Mw para la cubierta de unas bodegas en Ciudad Empresarial (Quito) y el desarrollo de oportunidades de negocio tanto en Chile como en otras áreas del Caribe.

El último paso dado en esta expansión por Sudamérica ha sido en Argentina. No exento de cierto morbo al ser alcanzado el acuerdo con Enarsa, la petrolera nacional argentina encargada de expropiar a Repsol su 51% en YPF el pasado mes de mayo. En virtud de este convenio, Solaria y Enarsa se comprometen a desarrollar una cartera de proyectos de hasta 50 Mw, en los que Solaria aportará todos los aspectos relacionados con la tecnología, ingeniería y desarrollo de las instalaciones.

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