La DUI como forma de suicidio de país

08 de octubre de 2013 (16:40 CET)

La Dui (Declaración Unilateral Independencia) es la luz que Artur Mas y los suyos ven al final del túnel. Tras la imposibilidad de su referendum han decidido tirar por ese camino directo.

Son conscientes de que su debacle electoral será enorme. La próxima separación de UDC, de la que hablamos meses atrás, es inevitable. Hace unos meses esa separación hubiera dejado huérfano de votos a Durán, ahora con la evolución de las últimas semanas pueden ser no sólo claves, sino certificar del todo la línea suicida de Mas.

Quizás algún psiquiatra debería estudiar el cerebro de Mas. Aunque seamos más sinceros deberá ser la historia la que explique cómo un personaje nefasto como éste ha podido llevar a un país a una fractura social tan grande como insalvable.

Artur Mas, como fue Pujol, siempre han hablado de Catalunya como un hijo. Llevar a un hijo al suicido es sólo entendible desde una mente enferma. La deriva de los últimos meses, como bien dice el conseller Vila, plagada de mentes adolescentes como la Forcadell o la Muriel, no encuentra salida.

¿Que pasará en unas hipotéticas elecciones donde ganen partidos de una u otra tendencia por poco? ¿Aceptarán unos u otros los resultados, o estaremos así toda la vida? La política asquerosa de “quién la tiene más larga” (manifestaciones, concentraciones, vias, etc..) recuerdan parafraseando al conseller Vila al típico chulo de discoteca que cree que para follarse a la chica sólo tiene que demostrarle lo larga que la tiene.

Vulgarmente esos tipos acaban en la cuneta cuando los amigos y las amigas maduran. Aquí, lamentablemente, Mas no sólo no ha madurado, sino que se ha rodeado aún de mayores inconscientes como Homs o Rull. Dos tipos incapaces de follar por sí solos, pero ideales como los típicos amigos alcohólicos de barra que sólo ríen las gracias.

Gracias a Mas, indigno de ser President, vamos a tirar por el retrete los mejores 30-40 años de la historia de Catalunya.

Para la tranquilidad de algunos, el problema no es que la DUI la ganen los partidos independentistas, que no la ganarán, sino la fractura social que vamos a sufrir.

Lo que ahora algunos ya ven como un problema no será nada con lo que viene encima. Es triste, lamentable y vomitivo que algunos políticos lleven a su pueblo a una situación tan extrema. Sinceramente de Mas ya no podemos esperar nada y de los suyos todavía menos.
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