La crisis desploma las ventas de arcas Fichet

06 de julio de 2014 (20:28 CET)

Corren malos vientos para la firma Gunnebo España (Fichet), de sistemas de seguridad, puertas acorazadas y cajas de caudales. La compañía acaba de reducir su capital de 2,8 a 1,4 millones para absorber las pérdidas del balance. En 2012, su accionista, el consorcio sueco Gunnebo, ya tuvo que rescatar a su subsidiaria mediante la aportación de fondos frescos por valor de siete millones.

Gunnebo España ha padecido sobremanera las consecuencias de la crisis. Desde 2007, sus ventas se han desplomado un 60% y la plantilla se ha recortado de 450 a 280 personas. Las cuentas entraron en números rojos en 2009 y ahí se mantienen. En 2006 cerró la única fábrica que tenía en España, sita en Granollers, dedicada a puertas acorazadas y cajas fuertes.

Fichet se fundó a principios del siglo XX en Barcelona por iniciativa de la familia Murillo y poco después obtuvo licencias de la francesa Fichet. A finales de los años sesenta, la empresa atravesó agobios económicos y hubo de suspender pagos, oportunidad que los franceses aprovecharon para hacerse con la mayoría del capital.

En 1987, la matriz gala Fichet-Bauche cayó bajo el control de Compagnie de Navigation Mixte, ésta fue engullida luego por el grupo Paribas, que a su vez enajenó la filial en 1999 a la sueca Gunnebo, fabricante de puertas, vallas, sistemas de acceso, salas blindadas y cajas de seguridad.

La filial española está presidida por Miquel Valls Maseda, un histórico de la casa, pues pertenece a su consejo desde nada menos que 1968. Valls es presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona desde 2002, cuando su candidatura triunfó frente a las de José María Pujol Artigas, de Ficosa, y la del ex conseller Joaquín Molins Amat. La entrada en la Cámara le franqueó el acceso al consejo de administración de varias empresas, como Gas Natural, la aseguradora Vida Caixa, la mutua Midat Cyclops y la constructora Copisa.
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