La cárnica Esteban Espuña, en declive

25 de junio de 2014 (19:45 CET)

“La crisis ha tenido incidencia sobre la compra de productos de alimentación en general y sobre los cárnicos en particular. Los consumidores buscan productos de bajo precio, con preferencia por las marcas de distribuidor frente a las marcas de fabricante. Nosotros estamos desarrollando productos que nos permitan ser competitivos en estos mercados”.

Así se expresa Xavier Espuña Soler, administrador único de la compañía cárnica Esteban Espuña, en la memoria anual que acompaña las cuentas del ejercicio 2013.

La firma elabora en sus instalaciones de Olot embutidos, fiambres y jamones. Las circunstancias que cita el gestor tuvieron reflejo en el balance de la sociedad. El año pasado, las ventas pasaron de 61,6 a 60 millones de euros. Pero hubo grandes diferencias entre el mercado doméstico y el internacional. Mientras el primero volvió a bajar, de 40,6 a 36 millones, el segundo creció vigorosamente de 21 a 24 millones.

El resultado de explotación de la casa mejoró, pero siguió anclado en terreno negativo, al pasar de 531.000 a 163.000 euros de pérdida. El ingreso de un dividendo de 850.000 euros de la filial que la empresa posee en Argentina permitió cerrar el ejercicio con un resultado positivo de 373.000 euros, frente a pérdidas de 536.000 euros en 2012.

En 2007, el año anterior a la crisis, Esteban Espuña había rozado los 100 millones de giro, con un excedente neto de 3,8 millones.
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