Josep Pujol Ferrusola

18 de marzo de 2015 (20:14 CET)

El último de los Pujol Ferrusola, Josep, que declaró en el Parlament no estuvo cuerpo presente, sino que el interrogatorio fue por videoconferencia desde el otro lado del Atlántico. Josep es el único hijo que no está acusado de ninguna ilegalidad por ese mal endémico familiar de evadir capitales al extranjero.

En una de sus frases dijo que "con treinta años ya era bastante rico". Pep hace bueno el dicho de quien a buen árbol se arrima, buena sobra lo cobija.

En 1989, cuando Josep tenía 26 años, el Ministerio de Justicia construyó su última cárcel en Catalunya: Quatre Camins, en La Roca. A partir de entonces la carpeta 'prisiones' ha sido competencia exclusiva de la Generalitat.

En 1991 se inauguró la primera prisión Can Brians 1 en la carretera de Martorell a Capellades. También en Can Brians se levantó los módulos para la prisión de mujeres. Hoy con cuatro mil presos, es el centro penitenciario principal que existe en Catalunya.

El president Pujol tuvo especial interés en controlar las prisiones catalanas. El gobierno central no le puso inconveniente porque en Catalunya no existía terrorismo nacionalista. La prevención que tuvo con el gobierno vasco, temía connivencia hacia los presos, no la tuvo con la Generalitat.

Durante unos años pensé como alma de cántaro que la petición del ex Molt Honorable era la de un hombre de Estado que quiere tener traspasadas el mayor número de competencias. No sólo las de quedar bien, sino también las patito feo; porque las cárceles son nidos de conflicto que acaban estallando por la clientela que la habita…

Sin embargo, esa visión idealizada de un hombre de Estado se me cayó hecha pedazos cuando conocí que a un hijo suyo, Josep Pujol Ferrusola, se le adjudicó desde el primer dia el servicio de catering de un complejo presidiario que actualmente sirve el desayuno, el almuerzo y la cena a cuatro mil clientes, y a sus carceleros.

El proveedor principal de una macro prisión es la alimentación. Este hombre, el segundo hijo de una saga de siete, no estaba haciendo otra cosa que lo que había visto a su hermano mayor, el primogénito Jordi, el millonario que tiene hoteles en las Américas. Y a su vez Jordi no es que descubriera las Américas, sino que se limitó a lo que había visto en casa de mamá. De aixó es una dona hablaré en la próxima entrega.

Josep, el ex proveedor de Can Brians, es el único de los Pujol a los que Hacienda no le ha abierto una investigación… Josep es un ex desde que el president Pasqual Maragall entró en el Palau de la Plaza Sant Jaune y se revisaron todas los contratos que mantenía la Generalitat con las empresas privadas relacionadas con una familia tan espabilada.

 

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