¿Indignados? ¿Dónde estáis?

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20 de abril de 2012 (13:15 CET)

La (R) evolución de la primavera árabe ya cumple un año. Fueron unas revueltas que se iniciaron en Túnez para extenderse por todo Medio Oriente y Norte de África. Este alzamiento como expresión de disconformidad con el régimen por el alto desempleo, falta de libertad de expresión y libertad política desencadenó en protestas para un nuevo orden político que respondiera a la redistribución de la riqueza de forma más equitativa y romper con esos monopolios familiares corruptos establecidos, tolerados por occidente.

Esta (R) evolución de la primavera árabe y el panfleto de Stéphane Hessel sirvieron de detonante para despertar y movilizar consciencias adormecidas en España, ante la gravedad socio-económica del paro y de una aparente inmunidad del sistema financiero ante su parte de responsabilidad en la crisis.

Los motivos podían ser compartidos o no, pero partían de una base empíricamente demostrable en ese momento: paro galopante sin perspectiva de mejora afectando al 50% de jóvenes y un sistema financiero/bancario al que se le insuflaban miles de millones de euros para paliar sus problemas financieros sin hacer fluir el crédito a empresas y familias.

¿Dónde estamos ahora? Estamos peor… El paro se ha incrementado un 20% en relación a hace un año, y el sistema financiero/bancario sigue en su reestructuración lo que ha reducido la competencia bancaria (menos bancos), encarecido sus servicios (más comisiones), el crédito sigue sin fluir y además siguen consumiendo euros del Frob y del Fondo de Garantía de Depósitos (este último garantiza los depósitos de particulares en caso de quiebra del banco) que sigue absorbiendo la liquidez del sistema.

A todo ello durante estos meses han salido a la luz supuestos casos de estafa, corrupción y falta de ética profesional en el sector bancario como el caso de los fondos de pensiones de directivos de Caixa Penedès, CAM, Banco de Valencia /Bankia , Caixa Girona,… Esta impunidad no ayuda en dar confianza a los mercados e inversores. Si adoptáramos medidas como en Islandia, juzgando banqueros y dejando quebrar alguna entidad mejoraríamos la situación, seguro.

En paralelo, el gobierno central y autonómico han apostado claramente por recortar gastos públicos como Educación y Sanidad, subir impuestos y una reforma laboral sin efectos que nos aboca al abismo sino hay una reestructuración valiente, decidida y que a parte los compromisos con los lobbys.

La evolución de la Bolsa y primas de riesgo siguen reflejando la poca confianza que transmitimos… ¿nos extraña?
Todo lo descrito, ¿no es más indignante que la situación del año pasado?

¿Indignados, dónde estáis? Pero esta vez por favor, presentaros con un líder y propuestas concretas, decididas, claras, concisas, valientes y creativas. ¡Necesitamos aire fresco y optimista!
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