Incentivos y deuda: la evidencia de la realidad

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13 de diciembre de 2011 (09:27 CET)

Facultad de Economía y Empresa, Universidad de Barcelona, clase de macroeconomía, viernes por la tarde. Esta semana he dedicado las dos clases anteriores a hacer un examen un día y corregir una práctica otro. Hoy decido cambiar de registro, bajar la presión y hacer una sesión distendida. Tengo unos 50 estudiantes.

Les paso un documental que el domingo 27 de noviembre, el programa 30 minuts ofreció a sus telespectadores. Les explico que como economistas tienen la suerte de poder estudiar una ciencia que es tema de debate desde hace 3 años en todas las televisiones, en todas las radios, en todos los parlamentos, en todas las cenas de amigos y en todos los bares.

Ante ellos el mundo vive una situación insólita que sólo se asemeja a la vivida en el año 1929. Una crisis tan excepcional que a buen seguro cambiará los fundamentos de la economía que hasta ahora conocíamos. Son unos estudiantes magníficos, trabajadores e inteligentes que más de una vez me han planteado soluciones alternativas a los problemas del manual, pero les cuesta huir de la comodidad de las películas de Hollywood que interpretan la realidad a partir de la división entre buenos y malos, o lo que es lo mismo, entre ricos (avariciosos y codiciosos) y pobres (generosos e ingenuos).

Lo primero que explican en el reportaje es que la eurozona tiene una deuda, sumando pública y privada, del 355% del producto interior bruto (PIB) y que después de 30 años de vivir de préstamos, ahora hay que pagar las facturas. Las preguntas que hacen son muy interesantes. Iré explicándolas a medida que hablo del 30 minuts.

Empecemos:

- ¿Qué quiere decir una deuda del 355% del PIB?
Que si ahora nos ponemos a pagar la deuda, sin destinar el dinero a nada más (ni a comer, ni a vestirnos, ni a la calefacción), tardaríamos 3 años y medio en pagarla.

- Si era tan claro el que pasaría, ¿por qué nadie hizo nada?
Les explico que todo el mundo se mueve por incentivos. En el reportaje un experto financiero explica que el ciudadano no se quejó cuando su piso doblaba su precio cada 5 años, sin motivo, porque ya le vino bien. Él y todos sus amigos vivieron esto como un incentivo para imitar su comportamiento.

Pero ahora, cuando el mismo ciudadano ve que este piso pierde un 30% de su valor, entonces se queja y condena a los políticos, a los bancos o a los tan gastados especuladores. La presión social es la que hizo que cada individuo asumiera más riesgos de los que se podría permitir. ¿El incentivo? No ser el único "tonto" que no lo hacía.

- Pero los bancos tenían más información que los clientes, los bancos sabían que todo esto pasaría y no hicieron nada.
El Banco de España hizo varias advertencias entre el 2003 y el 2006, que se quedaron en papel mojado. Yo creo que el Banco de España permitió excesos, que hoy estamos pagando (CAM, Nova Caixa Galicia, etc..). Seguramente no gritó bastante, dice el documental.

Un ex directivo bancario explica que un banco no tiene otra activo que la confianza y que cuando empiezan las preguntas, eso significa que la entidad va mal. Otro golpe era la dificultad de ir a contracorriente. Todos los bancos hacían lo mismo. Los accionistas, los inversores, el consejo de administración tenían que pensar: "¿Por qué nuestro banco (o caja) tiene que hacer una política creditícia prudente y crecer al 5% anual cuando todos los otros bancos y cajas crecen al 30% o al 40%?".

A otro nivel, yo tengo amigos directores de oficinas bancarias que cada año recibían un bonus del doble del sueldo fijo porque cumplían los objetivos (de hipotecas firmadas, tarjetas de crédito concedidas, productos derivados, etc..) marcados de forma centralizada por el banco.

- ¿Por qué ahora estamos sometidos a unos mercados especuladores que están haciendo subir la prima de riesgo y ponen en peligro toda la zona euro?
En el reportaje un ex director de un gran banco financiero afirma, que cuando alguien te da crédito, es porque tú te mereces esta confianza, pero cuando te lo deniega, entonces eres un especulador y un tacaño. Ahora hay mucho miedo, y el miedo también funciona como incentivo. Si tienes miedo a que no te paguen exiges más intereses por tu dinero, o como decía un gestor de fondo, simplemente no lo dejas. Como España e Italia son incapaces de hacer desaparecer el miedo que existe sobre el cumplimiento de sus presupuestos, los tipos de interés y por lo tanto su prima de riesgo, no paran de crecer.

- Si el Banco Central Europeo estuviera en España en lugar de Alemania… ¿Mandaríamos nosotros sobre él?
Alemania tiene algunas servidumbres históricas que no todo el mundo conoce. Alemania sufrió una hiperinflación desorbitada y tan acelerada que mientras alguien hacía cola para comprar una salchicha su precio había subido cinco veces cuando llegaba al mostrador. En el 30 minuts se explica que esta situación dejó marcada la sociedad alemana, hasta el punto que cualquier pérdida de control sobre la inflación (en manod teóricamente del Banco Central Europeo) haría que Alemania se planteara abandonar la zona euro.

- ¿Por qué sólo los precios de la vivienda subieron tanto?
Por un exceso de liquidez (dinero abundante y barato) para comprarla. En cualquier economía, si imprimes dinero, acabas creando inflación. Esto lo saben mis alumnos. Cuanto más abundante es una mercancía menos valor tiene. Si se imprime mucho papel moneda, cada vez puedes comprar menos cosas con este papel moneda.

Pues bien, en el caso de la vivienda, los préstamos introdujeron en la economía una enorme cantidad de dinero, destinada íntegramente a la compra de vivienda. En consecuencia, el dinero perdió valor frente al ladrillo, y cada vez era más caro comprar una vivienda. Si los créditos se hubieran destinado a comprar tulipanes, también habría crecido desorbitadamente su precio.

En definitiva, celebro que TV3 haya hecho un reportaje tan claro, breve y sencillo de entender. Espero que mucha gente lo vea para poder hacerse una idea de lo que ha pasado y empiece a asumir que hemos vivido de crédito y ahora nos toca pagar las facturas.
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