¡Gracias a la Crisis!, reflexionemos y redefinamos (2)

18 de mayo de 2011 (12:01 CET)

Gracias a la crisis, hemos palpado los límites del abismo global… ya sabemos dónde se encuentran los límites, ahora tenemos que redefinir las nuevas reglas de juego…

Gracias a esta crisis, reflexionamos de forma honesta sobre lo que hemos podido influir individualmente que se traduce en comportamientos colectivos llevándonos a la situación que estamos viviendo. ¿Hace falta recordar que la voracidad consumista se ha saciado durante años con créditos que sobrepasaban nuestras posibilidades salariales, que ponían claramente en riesgo la economía familiar? ¿Cuantas familias ante las subidas de precios inmobiliarios, provocadas en gran parte por nuestro comportamiento comprador, especularon con su vivienda habitual para obtener plusvalías que reinvertían en un piso más grande y más caro, con la consecuente ampliación de hipoteca provocando el éxtasis del director de nuestra oficina bancaria, notario y tasador?

La responsabilidad individual se oculta fácilmente en buscar culpables visibles y mediáticos…que también tienen su parte de responsabilidad…pero ¿y la nuestra? Nosotros, como ciudadanos somos responsables de los gobernantes que tenemos. Nuestro voto sirve no sólo para premiar sino también para castigar. Es cierto que el sistema electoral es mejorable ya que comportamientos individuales no tienen que penalizar el grupo y deberíamos tener la oportunidad de escoger los gobernantes que queremos y no listas confeccionadas por intereses partidistas. De todas formas hay casos flagrantes de comportamientos inmorales, amorales e ilegales que siguen en el poder gracias a votos de los ciudadanos…¿no tenemos responsabilidad en estos casos ?

Los cambios globales pasan por los cambios individuales que sumados consiguen grandes logros. No podemos seguir en la situación en que personas en paro se contenten con el subsidio del paro hasta que se extinga para empezar a buscar empleo. Uno no puede quedarse con una actitud inmovilista esperando que la administración pública mueva ficha… nosotros debemos dar el paso: emprender, buscar fuera de la localidad y país, prepararse… movilidad y movilización en todos los sentidos! Seamos los protagonistas de los cambios y dejemos de languidecer ni dejarnos llevar por el discurso del conformismo… ¡si no cambias, nada cambiará !

Una vez hecha nuestra catarsis personal sí que podemos llevar la mirada hacia nuestro entorno para pedir responsabilidades para mejorar y exigir mejores actitudes.

Gracias a la crisis, reiniciemos y redefinamos…Seamos oportunistas y aprovechemos los próximos años para redefinir un modelo de sociedad basado en el conocimiento, las relaciones, la transparencia y sostenibilidad. El nuevo modelo de sociedad se tiene que basar en el concepto de redes sociales que potencia la colaboración entre individuos con el fin de conocernos más y que nos escuchemos más. La potencia de la tecnología (Internet, redes sociales, blogs, emails, skype,…) es el eje vital para el buen funcionamiento del modelo que nos permite conectarnos rápidamente en red y a un coste irrisorio.

Creemos un mundo que potencie las libertades individuales para que cualquiera tenga la oportunidad de cumplir su sueño. Acabemos con regímenes totalitarios radicales que solo piensan en aplacar los sueños de sus ciudadanos. Como primer mundo no seamos hipócritas y no demos cabida a gobiernos corruptos ni a la tiranía.

No permitamos que regímenes engrosen las arcas de quiénes la dirigen a costa del hambre y conflictos de sus pueblos. Reorientemos las instituciones que tienen que velar por ello, para no sean tan politizadas y si más humanas. Se necesitan supervisores internacionales más cercanos a los pueblos, más operativos y más proactivos. Recuperemos los objetivos del milenio para reducir el hambre en el mundo. Esto pasa inexorablemente por reequilibrar las cuotas y reposicionar el rol de los países del segundo y tercer mundos en el seno de organismos como G-8, G-20 y Davos.

Sigamos denunciando y destapando los comportamientos corruptos a todos los niveles.
Redefinamos las competencias de nuestros políticos y dirigentes exigiéndoles más profesionalidad, más preparación, más transparencia, más cercanía, más escucha activa, más acción, más alineación con los objetivos de los ciudadanos. Como ciudadanos debemos exigir a nuestros políticos rigor, honestidad y conocimiento. Y también más concienciación sobre los recursos que gestionan, y recordarles que su cometido es administrar éstos recursos para que sean rentables social y económicamente para sus ciudadanos. Tienen que dejar de pensar que el dinero de los ciudadanos que gestionan es ilimitado.

Redefinamos el papel de Estado (en estado democrático) que tiene que seguir siendo el garante de l bienestar entendido como un Estado que vela para que todos tengamos oportunidad de estudiar y de acceder a la sanidad, pero también que la administración pública se rija por criterios de rentabilidad social y económica en sus inversiones y gastos. Una administración más al servicio de la ciudadanía …como proveedor de la ciudadanía, que se encargue de potenciar y ayudar la creación de empresas quitando trabas para la formación y a su continuidad. Para ser eficaz y eficiente, la administración tiene que emprender una digitalización completa de todas sus dependencias para reducir costes, ser más eficiente, más eficaz y mejor conectada e integrada en y con la sociedad.

Redefinamos la enseñanza dándole un enfoque más acorde con las necesidades de nuestros días potenciando la inteligencia/competencia emocional de nuestros hijos en la que prevalezcan la tolerancia, el respeto, la ilusión, el no tener miedo al fracaso, el esfuerzo, la creatividad, la innovación y todo con buen humor. Las nuevas generaciones nunca han estado mejor preparadas ni han tenido acceso tan fácil y rápido al conocimiento, aprovechémoslo para construir unas bases sólidas de valores CO definidos por COnfianza, COlaboración, COoperación, COmpromiso, COnstancia, COnocimiento, COmpetencia, COnvencimiento, COmprensión, COmpartir, COnvivencia y Coherencia.

Para ello es básico que la educación en las familias esté alineada con estos valores para no provocar una incoherencia en el modelo, lo que podría provocar una esquizofrenia paranoide social…

A nivel empresarial, hay que redefinir los modelos retributivos, incentivando más al que más valor perdurable genera en una y para una organización empresarial o pública (Valor = Beneficio Perdurable Eficacia Eficiencia Ética).

Redefinamos las reglas de los mercados financieros, marcando límites más estrictos a la asunción de riesgo y las potenciales distorsiones que pueden provocar en la economía real. Para que sea eficaz, se tiene que establecer una regulación con un régimen de sanciones acordes con el potencial desastre que pueden provocar actitudes/decisiones temerarias o ilegales. Los mercados financieros tienen que regirse por más honestidad, transparencia y compromiso social real… y esto es responsabilidad de las personas que dirigen e intervienen de forma directa en estos mercados.

El rediseño y aplicación de las nuevas reglas de juego irá en función de la rapidez en la voluntad y necesidad de sus ciudadanos de alcanzar el fin de la felicidad estable y perdurable.

El comportamiento humano también es cíclico y mucho me temo que en el próximo ciclo alcista ya no nos acordemos de la definición de estas nuevas reglas de juego.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad