FG reclama la paternidad de la digitalización bancaria

10 de febrero de 2015 (00:00 CET)

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, (54) ha anunciado que los clientes empresariales del Santander podrán acceder a todos sus servicios bancarios desde la nube con el objetivo de  competir con empresas como Google, Facebook, Apple y Amazon, dispuestas a hacerse con una porción del mercado ofreciendo servicios bancarios plenos y competitivos. La intervención de Botín provocaba al día siguiente una reacción cargada de suficiencia por parte del presidente del BBVA, Francisco González (70).

La airada respuesta pública de González (FG) no pasaba desapercibida para los periodistas presentes en el acto. Al dirigirse por vez primera a su "colega" Ana Botín y a su anuncio de "transformación digital", con un tono que muchos han considerado un tanto despectivo y fuera de lugar. Puesto que,se dirigió en plan de profesor displicente a su colega al "alabar" que "ha puesto encima de la mesa una realidad.

"Ella es joven y entiende bien esto. Me parece que es una muy buena decisión. Lo que pasa es que nosotros (el BBVA) llevamos siete años (...) Si le ponen recursos podrá competir, pero tiene por delante un trabajo muy duro: cambiarle las ruedas al camión sin que deje de moverse... Es muy duro (...) Santander lo puede hacer si le echa liderazgo, determinación y paciencia".

Dicen quienes le conocen a fondo, que el presidente del BBVA no está hecho para provocar empatías y no pierde oportunidad de demostrarlo pisando charcos cada vez que tiene ocasión. Aunque son muchos los que entienden que le resulta difícil digerir el papel de segundón bancario y a mucha distancia del primero, diferencia que no existía cuando él se hizo con la presidencia del BBVA, y todo ello pese a la digitalización de la que tan orgulloso se siente.

No ha sentado nada bien al número 1 del sector las alusiones del número 2, máxime cuando los procesos de digitalización en el sistema financiero español se sitúan en un nivel muy elevado. Por eso resulta absurdo tratar de enseñar nada a entidades como Santander, Caixabank o Popular en materia de transformación informática o digitalización del negocio.

En el caso de la nueva presidenta del Santander, el debate abierto por FG parece agotarse en sí mismo. Según colaboradores de ésta en Banesto, quienes recuerdan la obsesión de Ana Botín cuando era presidenta (2002-2010) por la innovación o la inversión en las nuevas tecnologías a las que consideraba, junto a salir al exterior, como las mejores fórmulas para conseguir una economía más competitiva y más productiva.

"Para ser competitivos, anunciaba en 2005, debemos esforzarnos en darle a la tecnología un uso creativo e introducirla en todos aquellos ámbitos de la empresa en los que pueda aportar valor".

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