¡Espabila Mariano!

02 de enero de 2013 (10:54 CET)

Había una vez un político que se empecinaba en afirmar de forma tajante y contundente: "¡Programa! ¡Programa! ¡Programa!". Es lo único que se recuerda de él. Lamentablemente nadie recuerda el contenido de este "¡Programa!" (¡ni siquiera se encuentra en Google!). Ahora Julio Anguita está retirado después de un ataque al corazón que lo apartó de la vida pública.

Hoy el de Mariano Rajoy podría ser éste: "¡Reformas! ¡Reformas! ¡Reformas!" (¿o quizás era "programa de reformas"? ¡No lo sé porque como se ha contradicho tantas veces ya ni Google es capaz de aclarármelo!).

Lo que está claro es que el inmovilismo del presidente del Gobierno español es notorio, así que le pondremos las cosas fáciles a este gallego.

¿Por dónde empezar? Por el dinero: España es el país de Europa con más fraude fiscal, es decir, es el país donde menos impuestos se pagan... Pero no os asustéis. No va por los trabajadores asalariados. Los asalariados pagan un 22% más que sus homólogos europeos, mientras que el agujero está en los empresarios, los profesionales liberales y los autónomos ¡que declaran de media un 60% menos de ingresos que los trabajadores que trabajan para ellos! Es tan evidente que son los mismos subinspectores de hacienda quienes lo denuncian detallando el fraude, incluso, por comunidades autónomas.

Segunda reforma: Prestaciones de paro. Hoy el paro es un pozo sin fondo de gasto público. Esta partida se lleva más de 35.000 millones de euros de los presupuestos del Estado y no para de subir año tras año. España triplica el gasto de la Unión Europea en este aspecto y duplica la tasa de paro... por lo tanto, ¿puede ser que una cosa tenga que ver con la otra? Lo que es más que evidente es que tenemos un problema. Muy posiblemente nuestro sistema de prestación de paro desincentiva la búsqueda de trabajo. Sólo hay que ver que el 80% de los  parados que encuentran trabajo lo hacen en el último mes de prestación

Tercera reforma: Pensiones. El sistema se insostenible a largo plazo. Ya expliqué un día que cuando se hacen previsiones de cara el futuro el sistema no se sostiene. Pero tengo dos noticias sobre este futuro. ¿Qué queréis primero? ¿La buena? La buena es que todavía quedan 25 años (2040) hasta que el sistema de pensiones español entre en quiebra. La mala es que estas proyecciones estaban hechas con la creencia de que la población española se incrementaría en 11 millones de personas (mayoritariamente inmigrantes), que el paro sería del 7% y que la economía crecería un 2% anual entre 2009 y 2040... En otros países como Portugal o Irlanda ya han rebajado la pensión media en un 15%. Aquí el señor Rajoy debe de esperar el milagro.

Cuarta reforma: La administración pública. Parece que la única reforma que saben hacer los del PP es reducir los coches oficiales y sacar el sueldo a los diputados. Cuando lo que tendrían que hacer es hacerlos trabajar más para diseñar una mejor administración, menos burocrática y más eficiente. Hay que cambiar el estatuto del funcionario, crear incentivos, simplificar la legislación y dejar de lado la España del "vuelva usted mañana". Una España que retrataba en un conocido artículo otro Mariano (Mariano José de Larra).

En fin, Mariano, ya ha pasado un año... ¡y sólo te quedan tres! ¡Así que espabila!
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