Ensueños populistas de Podemos

19 de julio de 2014 (20:53 CET)

El movimiento Podemos avanza en todas las encuestas posteriores al voto europeo. En el caso de Catalunya, según los análisis del GESOP, ocuparía ahora mismo, en caso de elecciones autonómicas anticipadas, el tercer puesto, con el 7,5% del voto. ERC sería la ganadora como se daba por previsible, con el 22,4% que casi dobla el 11,6 de CiU. En otras encuestas, ERC ya pasa por delante de CIU en las elecciones generales. Eso de por sí ya da una idea de los aparatosos errores de estrategia de Artur Mas, quien ya convocó una elecciones anticipadas para llevarse un descalabro y seguir sin variar el rumbo.
 
Esperábamos la aparición de una derecha extrema pero no un nacional-populismo anti-sistema

Pero el fenómeno electoral más contundente es ese 7,5% de Podemos --unos diez diputados--, por delante de Ciutadans y ICV, por no hablar de un PP bajo mínimos, con menos votos que la CUP. Ya han comenzado las maniobras de suma de populismo y agravios sectoriales para lograr abrir un gran boquete en el Ayuntamiento de Barcelona. Extrapolar la encuesta del GESOP a las municipales da un mapa político en convulsión aunque es cierto que las actuales propensiones del electorado pueden variar.

A escala de toda España, Àngels Pont, de GESOP, al constatar que el PSOE ha sido el gran damnificado de las europeas observa un dato extremadamente peculiar: una buena parte de quienes entonces votaron por el PSOE ahora preferirían votar a Podemos. Si eso se convierte en tendencia general, el panorama es turbador, y no solo para la estabilidad bipartidista.

Según una encuesta de NC Report, en caso de unas elecciones generales, Podemos estaría a punto de doblar los votos obtenidos en las europeas -un 8%- y alcanzar el 16%. El partido anti-partido que lidera Pablo Iglesias seguiría restando algunos votos a IU y también a UPyD. Siendo la encuesta anterior a la elección de Pedro Sánchez como líder socialista, el PSOE seguiría en proceso regresivo y el PP podría ser el más votado, con un 34% del voto. No deja de ser curioso porque esperábamos la aparición de una derecha extrema pero no un nacional-populismo anti-sistema.

Ralf Dahrendorf dijo que el populismo es simple y la democracia, compleja. Podríamos añadir: cuanto más compleja es la democracia, más rentable es eso para el populismo. Estamos en esta fase. Después de una crisis económica que puede ser considerada --debido a tantos nuevos factores-- de las más enrevesadas de la Historia, entra en escena Podemos para operar políticamente desde la falacia de que lo complejo puede ser simple.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad