Enagás, segregación y 200 millones del BEI

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24 de noviembre de 2011 (13:57 CET)

Enagás, la sociedad gestora del sistema gasista español encargada de garantizar la seguridad del suministro, afronta el proyecto de segregación de sus dos actividades, la de gestor y transportista, para cumplir con lo dispuesto en la Ley del Sector de Hidrocarburos de 1998.

El primer paso, la formulación del proyecto, lo acaba de dar el consejo de administración presidido desde hace casi cinco años por Antonio Llardén, ingeniero proveniente de Gas Natural y que había sido presidente de la patronal Sedigas, además de vicepresidente de Caixa Catalunya en representación del Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat.

En ese consejo celebrado el pasado lunes, en el que se sientan representantes de Sagane Inversiones, CIC Cajastur, Kartera 1 (BBK), la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y Oman Oil Holdings Spain, todas con el máximo legal establecido del 5% del capital social –el restante 75% es flotante–, se acordó la constitución de dos sociedades filiales en las que Enagás ostente la totalidad del capital social, que se realizará con la aportación de todos los activos dedicados al ejercicio de cada una de las citadas actividades, a la gestión y al transporte.

Por otra parte, Enagás ha firmado con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) un nuevo tramo del préstamo de 1.000 millones que le fue concedido en 2008 para financiar su Plan de Inversiones 2007-2011. Son ya 825 los millones desembolsados. Los últimos 175 millones serán abonados durante el primer trimestre del próximo año. Los 200 millones que se acaban de reintegrar, que en esta ocasión no ha necesitado de intermediarios ni de avalistas, no se amortizarán hasta dentro de 20 años y con una carencia de cinco años para iniciar el pago de los costes financieros.

Respecto a la actividad de la compañía, la crisis económica también se deja sentir. Entre enero y septiembre, la demanda de gas transportada se redujo un 4,4% respecto a 2010, ya que, si bien, la demanda convencional, se elevaba apenas un 0,6%, la de generación eléctrica en centrales térmicas convencionales y ciclos combinados disminuía un 15,1%.

En términos contables, la compañía ganaba, al cierre del tercer trimestre, casi 271 millones de euros, un 6,2% más, sobre todo por el impacto positivo de la integración del almacenamiento subterráneo de Gaviota, enclave ‘off-shore’ frente a la costa de Bermeo, en Vizcaya, que acaba de obtener la última autorización administrativa.

De cara al último trimestre se cuenta con consolidar el 40% del balance pro forma de la planta de regasificación de Altamira, en México. Operación desarrollada en UTE junto a Vopak, proveedor mundial de instalaciones de almacenaje de productos químicos, gases y petróleo. Ambas compañías desembolsaron 408 millones de dólares, unos 300 millones de euros, por las participaciones de Shell, Total y Mitsui.

Con los 86 millones del proyecto Altamira, la deuda financiera de Enagás se eleva a 3.325 millones de euros, cuyo coste medio en los primeros nueve meses de 2011 se situaba en 2,82%, ligeramente superior al registrado en 2010.
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