El grave pecado de Carme(n) Chacón

24 de septiembre de 2014 (00:00 CET)

El hecho de que Carme Chacón tomase la decisión de celebrar el 11S en Tarragona y no en el Fossar de les Moreres ha generado comentarios condenatorios. ¿Cuál es el grave pecado de Carme Chacón? Se diría que propugna un gran cisma.

Pero no hace falta haberla votado alguna vez para comprender que no se trata de eso, sino de una discrepancia respecto al contenido cada vez más parcial que ha ido asumiendo la Diada, y más en plena iniciativa de secesión. Otros cientos de miles de ciudadanos no estuvieron ni en Tarragona ni en el Fossar de les Moreres porque se consideran al margen de un proceso de ruptura que difícilmente puede arrogarse mayorías inmensas y determinantes.

Incluso tiene sus paralelismos con la actualidad recordar las elecciones de 2008, con Carme Chacón como cabeza de lista del PSC en Barcelona. A finales de 2007, un caos “in crescendo” de Renfe en Cataluña había exasperado a los usuarios.

Aunque en la Cataluña de hoy resulta prácticamente imposible concretar el número de participantes en una manifestación, en diciembre de 2007 se calcula que fueron 125.000 los manifestantes contra el funcionamiento tan defectuoso de Renfe. Estaban al frente de la manifestación un Pasqual Maragall ya ex socialista, Jordi Pujol, Duran Lleida, Carod-Rovira y así hasta 125.000 manifestantes, algunos de los cuales habían acudido a bordo de 150 autobuses.

 
Es difícil negarle a Carme Chacón una mínima capacidad representativa

Curiosamente, el slogan de más uso fue “Som una nació; Magdalena, dimissió”. Magdalena Álvarez era entonces la ministra de Transportes y la manifestación fue convocada por la Plataforma Dret a Decidir. Resultó ser una oportunidad escenográfica para el independentismo. Visto lo visto, uno se pregunta si es que Jordi Pujol intuyó por experiencia interior que Magdalena Álvarez acabaría imputada por el caso andaluz de los ERE, siendo ya vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones.

En realidad, no pocos observadores quisieron interpretar la manifestación como un avance independentista y no como lo que se suponía que era: una crítica ciudadana al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Estas cosas casi nunca son lo que parecen.

Cierto: es muy engañoso fiarse de las apariencias. En pocos meses, llegaron las elecciones generales de 2008. En Barcelona, la lista encabezada por Chacón obtiene los mejores resultados del PSC desde 1982. ¿Es ese otro grave pecado de Carme Chacón?. En Barcelona, el PSC llegó a los 16 escaños. En fin, tuvo 1.295.240 votos. Es decir, el 46,72%. Le seguía CiU con 544.151 votos, que fueron seis escaños y ya en cuarto lugar, después del PP, ERC con dos escaños: 183.538 votos.

Las tendencias de voto cambian, sin duda, pero es difícil negarle a Carme Chacón una mínima capacidad representativa, especialmente si se recuerda el antecedente de la manifestación contra Renfe. Algo no funciona bien cuando se ponen en duda elementos nucleares del pluralismo político y civil. Ese sí que sería un pecado mortal.

Es un extraño momento en la vida de Cataluña: te manifiestas en Tarragona con la senyera y te dan el carné de Judas pero si te manifiestas en Barcelona con la estelada mereces un diploma de mesías.
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