Creencias y despropósitos

Sin título

09 de febrero de 2009 (14:04 CET)

Las creencias son convicciones que se mantienen sin haberlas buscado y sin verificar su grado de realismo. Son una visión de la realidad recibida de forma acrítica que se da como verdadera sin buscar contraste ni aceptar alternativas. Decía Ortega que las creencias nos tienen. Las ideas, por el contrario, se tienen. Surgen de la información disponible y la reflexión, se mantienen sin hacer de ellas un casus belli, aceptando discutirlas y cambiarlas si hay nuevos datos y explicaciones que llevan a otras más precisas, realistas o profundas. Las creencias persisten en silencio mientras el mundo sigue su curso ajeno a ellas, hasta que sobrevienen cambios que esperan explicación. Pero mientras ésta no llega, dominan la escena, ofreciéndose como recambio a lo que sea. Así, cuando aumentan el paro y las dificultades de las empresas,se insta a una huelga general, como si dejar de trabajar ayudara a crear empleo y como si la experiencia de 1988 no hubiese llevado a la desaceleración subsiguiente, a la inflación, a la devaluación de la peseta, al desempleo y, en última instancia, a la liberalización económica contraria a los postulados de los convocantes. En estas semanas se está gestando una nueva huelga general sin mencionar la relación que puede tener con los efectos esperados.También se presiona a empresas multinacionales, como si no tuvieran puesta la alfombra roja de bienvenida en otros países.

Algunas administraciones públicas han confundido su rigor con servicio a la colectividad, y lo creen fervientemente.Un caso de rigor que acaba en rígor mortis. Hace pocas semanas una empresa textil con 80 empleados convocó concurso de acreedores, que suele acabar en quiebra en más del 70% de los casos.Tras negociar con proveedores, bancos y Seguridad Social y presentar un plan creíble que incluía quitas y reducción de plantilla, el 75% de las deudas afectadas aceptó el acuerdo y el juez apoyó la decisión. Pero el representante de la Tesorería de la Seguridad Social lo impugnó reclamando las cuotas de dos meses.

HISTORIA DE UN CONTRATO.Otro caso de metástasis de actividad cancerígena. Una empresa va a firmar el contrato de mantenimiento de un grupo electrógeno en casa de un cliente. La actividad consiste en visitas para verificar visualmente el estado de lamáquina y cambiar, cuando proceda, filtros y aceite.El cliente,a fin de cumplir con la legislación vigente, pide con urgencia la documentación que sigue (solicitada en formato PDF): inscripción en el Registro de Empresas Acreditadas (REA), fotocopia del código de identificación fiscal, fotocopia del alta del impuesto de actividades económicas (IAE), último recibo abonado del IAE, fotocopia de las condiciones generales/particulares de la póliza actualizada del seguro de responsabilidad civil por daños a terceros (nunca inferior a 300.000 euros pos siniestro en daños personales, patronal y materiales), último recibo abonado del seguro de responsabilidad civil, certificado original de la Seguridad Social (SS) justificativo de estar al corriente en  el pago de los seguros sociales, certificado original de contratistas y subcontratistas, copiaTC1 (recibo del pago) yTC2 abonados, alta del empresario a la SSTA6/TA7,copia del contrato de adhesión de la empresa a su mutua, contrato del servicio de revención,último recibo abonado del servicio de prevención,fotocopia de la póliza de seguro de accidentes de trabajo (SAT), último recibo abonado del SAT, fotocopia del contrato de vigilancia, de la salud (VS), último recibo abonado deVS, certificado de que la empresa dispone del Plan de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) con el contenido y características marcadas en la Ley 31/95, designación del encargado de seguridad  de su empresa que vigilará que los trabajadores cumplan con las instrucciones de seguridad, junto con el certificado de formación del nivel básico de PRL, certificado del porcentaje de indefinidos y eventuales… Siguen 11 peticiones adicionales de datos del personal y cuatro documentos más a enviar cada mes.

Cada regulador o microrregulador considera que sus peticiones son marginales, olvida que tiene a su  disposición buena parte de lo que reclama y prescinde de que hay otros muchos haciendo lo mismo en su ámbito. Así la carga real sobre el trabajo efectivo es inmensa. Con el sistema de agencias, cada una centrada exclusivamente en su ámbito,la visión del conjunto es más difícil. Cada negociador municipal (o de otro ámbito) sabe que el tiempo va a su favor y hace esperar a los promotores hasta que aceptan sus exigencias. Que los intereses corran y el coste suba o que cuando llegue la vivienda al mercado el ciclo sea otro no importa.

La protesta es posible, pero la solución es cara y se dilata porque la Administración no ha de pagar por sus recursos judiciales,así que se acepta un mal acuerdo sin conseguir hacer valer derechos y razón. En un ámbito afín las licencias y autorizaciones por las que se paga se obtienen con retraso, incluso cuando pudieran estar relacionadas con obras que, de no hacerse, podrían implicar algún riesgo. Las administraciones públicas saben que deben actuar. Ponen menos énfasis en la eficacia y la eficiencia.Desearían ser resolutivas y que se las considerara capaces de resolver los problemas en presencia. Algunas veces pueden hacerlo, otras no tienen medios ni criterios para hacerlo.En otro casos son, o terminan siendo, otro problema.
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