Carta abierta al 'President' Junqueras

21 de diciembre de 2012 (19:23 CET)

Apreciado President. Enhorabuena. Por fin, y de verdad, su partido (ERC) ha conseguido ser el epicentro, la clave de bóveda de la política catalana. Su poder es casi omnímodo. La importancia de sus actuaciones y orientaciones ideológicas es capital. Su subordinado, el recién investido President del Govern, Artur Mas, está a su completa disposición para aplicar las políticas que le parezcan más convenientes.

Sin riesgos, sin ruidos, con tono monacal y con su profesoral línea de trabajo ha obtenido un rédito capitalista. Su rendimiento es el mayor de cuantos se han producido en la política catalana en los últimos años con la mínima inversión. Y eso bajo la aparente apariencia de seguir siendo de izquierdas, como si eso fuera compatible con las cuestiones identitarias de las que hace gala.

Me quito el sombrero. Si desde el escasísimo activo político y personal que acredita ha sido capaz de tamaña gesta, ¿qué no haría si obtuviera el respaldo masivo de los catalanes?

Por ahora, eso es una quimera. Y digo por ahora.

Nadie tiene una bola de cristal suficientemente instruida como para saber qué pasará en el futuro a medio y largo plazo. Y, menos aún, cuando se trata de batirse el cobre con partidos como el PSC o el PP, que parecen gallegos. Por la empanada que arrastran, ya me entenderá usted.

CiU tiene dos cadáveres políticos, apreciado Oriol. El primero es el propio jefe del Ejecutivo y el segundo es su secretario general, con quien comparte nombre y aspiraciones nacionales, el mismísimo Oriol Pujol Ferrusola. Mas debería haber dimitido la misma noche electoral y Pujol Ferrusola lo hará cuando la justicia le impute a él y a su esposa por la trama de las ITV.

Sin prejuzgar su culpa o inocencia, las cosas van por ahí. Y el único líder de CiU con el que puede entenderse se llama Josep Antoni Duran Lleida. Ya sabe usted que el de Huesca es un político resbaladizo y enfermizo, incluso a conveniencia. Pero es la única garantía de centralidad de esa federación de partidos en la que el reparto del poder ha acabado volviendo majaras a la mayoría de sus dirigentes y de sus acompañantes político-mediáticos.

Sólo le sugiero que piense en la economía del país con mayor amplitud de miras que el último Gobierno de Mas. Los sindicatos y los empresarios pueden ayudarle a entender una realidad que no se inscribe en el diario de sesiones del Parlament, sino en el registro mercantil o en los juzgados de lo social. Oriente su literatura hacia estos ejes y seguro que tendrá una visión más clarividente de lo que le pasa al país que quiere emancipar. Sabrá, con más acierto, cuáles son sus retos reales, sus problemas y sus necesidades más imperiosas.

Si este consejo le parece una tontería, puede seguir pensando que el diario de sesiones parlamentario es el verdadero termómetro de la sociedad catalana. Corre el riesgo, eso sí, de que le suceda como al propio Mas, que se endiosó y perdió de vista las conversaciones más habituales en el bar o en el semáforo. Creyó, como todo Mesías, que sus preocupaciones eran las de la mayoría y así le fue en su envite electoral.

En cualquier caso, mi sorpresa y felicitación porque tan poco haya dado para tanto.

TRATAMIENTO SEMANAL DE CHOQUE:


Supositorio matinal
>> Para Agustín Cordón, director general de Fira de Barcelona, quien ha negociado la compra del 50% de Alimentaria que no tenía. Al final ha pagado los ocho millones de euros que pedía Reed Exhibitions (su socio) y no los seis que él ofrecía al principio de las conversaciones. Fue el límite que le impuso el consejo de administración. La operación es buena, aunque toda la Barcelona empresarial se pregunta por qué los británicos han decidido desinvertir en el negocio conjunto con la institución ferial si es tan fabuloso. Cordón debe explicar ahora cómo pone en rentabilidad ese nuevo negocio. Y sería deseable que la transparencia de la entidad superara sus actuales explicaciones en ruedas de prensa y en comparecencias oficiales. Sobre todo, porque hay demasiados fondos públicos de por medio y alguien podría estar tentado de hacer números en serio.

Supositorio nocturno
>> Les lanzo una pregunta con derecho a especular: ¿qué empresario catalán, presidente de una tradicional institución de la ciudad, ha tenido que abonar 70.000 euros como garantía en un juzgado porque el capitán de su barco le ha demandado ante un juzgado de lo social? La demanda, todavía pendiente de trámite, viene de unos eventuales pagos no oficializados que el tripulante considera injustos y sobre los que la justicia deberá decidir. Todo se precipitó cuando el velero tuvo unas averías, hubo de visitar el astillero para su puesta a punto, y el protagonista empresarial propuso a su tripulante que dejara de ser empleado y se convirtiera en autónomo. El capitán decidió que aquella no era una solución aceptable y demandó al patrón ante la magistratura. Mientras se sustancia el contencioso, el propietario del velero se ha visto obligado a garantizar la posible reclamación.
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