Banesto acumula ya 3.527 millones en inmuebles

11 de octubre de 2011 (14:18 CET)

Al consejero delegado de Banesto, José García Cantera, le han cambiado hoy el documento con el que suele acudir a las conferencias anuales de entidades financieras. El que utilizó en Londres, los pasados 29 de septiembre y 4 de octubre, ya se ha quedado obsoleto.

En la letra pequeña de las cuentas presentadas por la entidad presidida por Antonio Basagoiti –esa que no aparece destacada en las oficiales notas de prensa–, la exposición al ladrillo no para de aumentar. No tanto por el riesgo crediticio, como por la acumulación de activos adjudicados.

No se pagan los créditos y, claro, hay que proceder a su ejecución o intercambiar la deuda por activos. En uno u otro caso, van al mismo sitio del balance. Ese que, en el caso de Banesto, resulta inquietante para la futura solvencia de la entidad.

Son ya 3.527 los millones de euros en los que Banesto valora su ‘portfolio’ inmobiliario. Una cantidad que ha aumentado un 19,56% en los nueve primeros meses de 2011, y que se obtiene al sumar el saldo existente a 31 de diciembre de 2010 (2.950 millones) con los 820 millones ingresados como activos nuevos, y restar los 243 millones obtenidos por la venta de inmuebles, en su mayoría viviendas en un número aproximado a las 1.500 unidades.

Junto a esta gestión, la otra ‘pata’ del riesgo inmobiliario, la relativa al volumen de créditos concedidos para la actividad promotora, presenta dos caras. Una, buena, que esa exposición se ha reducido más de un 25% en los últimos doce meses –derivada en parte de esas ejecuciones y daciones antes mencionadas– hasta los 4.616 millones de euros, de los que el 48% sirvió para financiar la construcción de viviendas, y el 33% (1.512 millones de euros) para comprar suelo. El activo más complicado de gestionar debido a su actual iliquidez por falta de operaciones.

Morosidad promotora al 30,51%


Y otra, realmente negativa, como es el aumento de la morosidad. Son menos millones los que quedan por amortizar, pero la situación por la que atraviesa el mercado inmobiliario sigue impidiendo a los promotores pagar las cuotas. Entre enero y septiembre, la tasa de morosidad alcanza ya el 30,51% de los 4.616 millones de euros del crédito promotor, un 20% más que hace un año.

Mes a mes, aumentan los impagados. En lo que va de año, los créditos en riesgo suman 2.727 millones de euros (1.526 calificados como dudosos y 1.201 como subestándar), casi 400 millones más que hace nueve meses, lo que representa una exposición del 39,9%, diez puntos más que al cierre de 2011.

Los dudosos, con más de tres vencimientos sin cubrir, se elevan a 1.526 millones, provisionados ante eventuales pérdidas al 35%, mientras que los subestándar –esos que están al día pero han tenido algún retraso en los pagos– alcanzan los 1.201 millones.
En este caso, solo cubiertos al 14%.

Por todas estas vicisitudes, la entidad filial del Grupo Santander ha tenido que realizar dotaciones adicionales por 154 millones de euros, que refuerzan su solidez patrimonial. De este importe, 28 millones se han destinado a provisiones por prejubilaciones y los restantes 123 millones, en su mayoría, a reforzar la cobertura con provisiones de los activos inmobiliarios adquiridos.
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