Artur Mas, expulse ya a Oriol Pujol

20 de marzo de 2013 (11:41 CET)

“La condición de militantes de los imputados entorpece y otorga un excesivo grado de notoriedad al caso, por lo que CDC cree que su inocencia será mejor defendida y demostrada fuera del partido”. Esta frase no es de ahora. Data de octubre de 2009, cuando el ahora imputado Oriol Pujol expulsó del partido a Macià Alavedra y a Lluís Prenafeta, imputados en ese momento por el caso Pretoria.

Podría hurgar en esta herida, pero es tan vergonzoso lo que vemos en estos momentos que las propias palabras del hijo del ex presidente de la Generalitat lo dicen todo. Al ser imputado por el caso ITV, Oriol Pujol se ha limitado a delegar sus responsabilidades en el partido. Es inadmisible la deriva de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Se trata de un partido que está en el Govern de la Generalitat y, como se decía este martes en tono jocoso, al paso que va tendrá más imputados que diputados. Aunque esto nunca llegará a ocurrir, ya que nadie deja su acta de diputado.

Lo más triste de todo es que no se trata de un argumento flojo de una película de sábado por la tarde. Señores, se trata de nuestro país y de la gente a la que hemos votado. En Catalunya ha ganado por mayoría un partido que tiene la sede embargada, su secretario general está imputado por un presunto tráfico de influencias y los hijos de su ex presidente lavan millones aprovechando la amnistía de Hacienda. Además, ahora el President Artur Mas cambia discursos mientras su portavoz, Francesc Homs, busca nuevos negocios en el campo de la fotografía.

Es tan vergonzoso que no sólo tendría que dimitir de forma inmediata el Govern en bloque (aunque, por otro lado, no creo ni que llegue a diciembre). Sus máximos responsables también deberían desaparecer de la vida pública durante muchos años si renuncian a actuar de forma inmediata. Si optan por el ostracismo, antes deben dar las explicaciones oportunas ante la ciudadanía y los jueces. Evitar dar este paso hoy ya no es un simple acto de cobardía del Ejecutivo de Mas, tal y como avanzamos en su momento. Ha llegado a tal punto que sus actos sumirán a Catalunya a unos años de total oscuridad.

En este escenario, CDC se va directa al desguace. Es inconcebible que sus bases, aquellos militantes honrados, no levanten su mano y exijan responsabilidades inmediatas al President y a sus hombres. Ya no valen excusas, ni viajes a Ítaca, ni otras veleidades que han tomado protagonismo en los años en los que se ha expoliado a Catalunya. Ahora, toca asumir el desastre. Y esto implica empezar desde arriba.

Oriol Pujol pidió la expulsión del partido en 2009 a Alavedra y Prenafeta al ser imputados. Ahora, President, no sea cobarde. Si aún tiene una pizca de honradez, expulse a este nuevo imputado de forma inmediata. No puede pasar ni un minuto, ni una hora más. ¡La solución está en su mano!
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