Rotundo “no” al incremento del impuesto autonómico sobre el carburante

23 de octubre de 2013 (18:58 CET)

En lo que va de 2013 el precio del gasóleo no ha dejado de subir, como también lo han hecho los impuestos que lo gravan sustancialmente. Para colmo, la Xunta de Galicia ha anunciado un incremento del ¡400%! sobre el tramo impositivo que por ley le corresponde. Dicha medida es totalmente inadmisible para un sector, el del transporte de mercancías, especialmente castigado por la crisis, como lo demuestra que en los tres últimos años más de mil pequeñas y medianas empresas se han visto abocadas al cierre.

Ni la decisión de la Xunta ni, por supuesto, las declaraciones de distintos miembros del Gobierno autonómico argumentan que el incremento del tramo impositivo no afecta al transporte de mercancías, pues se le devolverán 0,036 euros por cada litro consumido. Ello no es del todo exacto, pues en Galicia hay más de 8.000 vehículos con un peso máximo autorizado inferior a 7,5 toneladas, a los que no se les devolverá ni un solo euro. En consecuencia, de los más de 44 millones de euros que se recaudarían a partir de enero de 2014 por este tramo autonómico del impuesto, el sector sólo recuperaría, en el mejor de los casos, en torno a 24 millones de euros.

Además, las empresas del sector habrían de soportar en sus cuentas de resultados el coste financiero de este proceso, que rondaría los 500.000 euros al año, pues aún cuando la devolución se le solicita  a la Agencia Tributaria trimestralmente, el ciclo de trámite de estas devoluciones supera los seis meses.

También les afectará el coste derivado de esta nueva carga administrativa que conlleva la gestión de la devolución trimestral ante la Agencia Tributaria, así como el gasto que supone la informatización de los depósitos de suministro, en el caso de que la empresa disponga de ellos, cuya incorporación en muchos casos será inviable por su alto costo.

A todo ello habría que sumar las cantidades que no se devolverán por circunstancias burocráticas, como no disponer de certificaciones de estar al corriente en todo momento con Hacienda, Seguridad Social, Transportes, etcétera., o simplemente no poder suministrar combustible con tarjeta por no disponer del aval bancario necesario para que una petrolera te la facilite.

Entiendo que estas circunstancias no han sido evaluadas con el rigor necesario, lo que hacen que una medida ya de por sí rechazable, como es gravar con impuesto una materia prima esencial para el transporte (no un  beneficio o el uso de un servicio), lo sea aun más, por cuanto discrimina a las empresas por el mero tamaño de sus vehículos.

Por ello, el sector –y yo, como presidente de la provincial coruñesa- exteriorizo mi más absoluto rechazo al incremento del tramo autonómico del impuesto especial de hidrocarburos que ha anunciado el Gobierno Gallego.
  
Pedro Vázquez es presidente de la Asociación Coruñesa de Transportes Discrecionales y Especiales (ACOTRADES)
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