Pensar y actuar en clave ciudadana

21 de octubre de 2013 (13:15 CET)

Y sobre todo pensar y actuar en clave ourensana, por y para los ourensanos y ourensanas. Pero una vez más nuestros responsables políticos, y en este caso concreto el alcalde de mi ciudad, piensa únicamente en clave unipersonal y en la de su entorno inmediato, al proponer públicamente un pacto entre los partidos políticos para decidir en qué momento un imputado debe abandonar su puesto, alertado de que se está produciendo una enorme judicialización de la política.

Esta preocupación manifiesta, que como mínimo es llamativa
, deja entrever que las imputaciones en nuestro querido pero caótico ayuntamiento aún no han llegado a su final y en ese trance, este alcalde quiere marcar los tiempos a nuestro sistema judicial, a los partidos políticos y, para rizar el rizo, a los propios ourensanos. Califico la puesta en escena de esta propuesta de esperpéntica y lamentable, a la vez que solicito como ciudadano que dejen actuar a nuestro sistema judicial en libertad, respetando sus actuaciones, para continuar diciendo que si la vida política está judicializada, que lo está, será por algo, ¿no?

Para que quede bien claro mi posicionamiento, desde el momento en que se tenga conocimiento de la existencia de una imputación judicial de un responsable político que ejerza funciones públicas, este deberá quedar apartado cautelarmente de su responsabilidad, y esta suspensión debe ser definitiva con la apertura e inicio de un procedimiento en firme.

Pensar y actuar en clave ciudadana significa redactar y sacar adelante un PXOM que va a repercutir en la viabilidad económica y social de nuestro ayuntamiento como mínimo en los próximos 15 años. PXOM que si está bien redactado y cumple este fin habrá que apoyar sin fisuras. Pero si su redacción y filosofía de ciudad es errónea y no va a contribuir a la dinamización, consolidación y crecimiento económico, social y demográfico de nuestro ayuntamiento, no solo habrá que rechazar, sino que nuestro alcalde tendrá que rendir cuentas por los más de 600.000 euros que costó su planimetría y por el más de un millón de euros que nos costó a todos los ourensanos la redacción del plan general.

Pero peor sería aún que dicho plan no respondiese a los intereses de la ciudad, y si así fuera, le recomiendo al alcalde que deje de preocuparse por cuándo un imputado que ostenta un cargo público debe o no abandonar su puesto, ya que en este supuesto, el alcalde de mi ciudad, con los responsables directos, deberían abandonarlos de forma inmediata.

La respuesta a esta cuestión la sabremos el 8 de noviembre, y a partir de ahí, los ciudadanos y ciudadanas que aquí nacimos, vivimos y trabajamos, dispondremos de dos meses para las consultas y alegaciones que creamos menester, ya que los únicos protagonistas de un plan general somos los vecinos de Ourense, a los cuales en la redacción de este PXOM el concello nos ha obviado, elaborando un documento sin consenso, sin escuchar ni recoger las impresiones de nada ni de nadie. Lo ha convertido así en un PXOM unipersonal, y como tal tendrán que responder de él en lo positivo y en lo negativo. Veremos si están a la altura de las circunstancias.
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