La Diada en Catalunya y las incógnitas

19 de septiembre de 2013 (12:39 CET)

La Diada en Catalunya del pasado día 11 deja al descubierto propósitos, intenciones, situaciones y ocasiones de los distintos elementos y sectores de la realidad social, que son susceptibles de ser particularizados, ya que quedan involucrados el individuo, el mercado, el poder y el Estado, y la sociedad. Por ello, teniendo en cuenta los referentes que ofrecen la antropología, la geografía, la economía, la sociología, el derecho… o la política, se observa que los discursos aparecidos en los medios de comunicación se circunscriben a tres marcos: discursos causalistas, discursos funcionales y discursos intencionales, pero todos ellos mezclando lo cotidiano, lo poético y la mediación.

Si atendemos al origen y naturaleza de tales manifestaciones, observamos ciertos referentes que, sirviéndose del diálogo, del consenso y la comprensión, nos trasladan al entendimiento y al conflicto, ya que se revisa la “legitimidad”, la “identidad”, la “soberanía”…y la “independencia”, todo ello, como evolución, como conclusión y como proclamación. Proceso y resultado. Mezcla de decisión, liberación y definición individual y colectiva, es decir, una misión profética, donde no es ajena la visita de Mas al monasterio de Ripoll.

Desde dónde analizar esta situación es una cuestión compleja, ya que, tanto desde el endogrupo como desde el exogrupo pueden aparecer informaciones, comunicaciones y conocimientos, que pueden circular desde la afectación a la influencia y la manipulación. Es evidente que el individuo con relación al otro puede ocupar distintas situaciones con sus comportamientos: ser agente, ser actor, se espectador, ser observador, ser intérprete y ser traductor. Es lógico pensar que desde el mercado, Catalunya tiene un peso específico dentro de España por los recursos que posee y por la ubicación y geoestrategia dentro de la globalización. Es normal que como grupo o pueblo determinado tenga su identidad y, desde la transición democrática, se pretendió ofrecer la distinción entre nacionalidades y regiones, aunque el “café para todos” derrumbó muchas expectativas y se hizo un cierre en falso. Es urgente que se individualicen los análisis desde la sociedad, ya que ésta puede ser analizada como un “todo”, como “suma”, como “trascendencia”, como “identidad” y como “hecho social”.

¿Qué está pasando? Es hora de revisar las visiones de Ortega personificadas en Julián Marías o en Maurici Serrahima…Y las visiones de José Antonio de unidad en lo universal como describe Vicens Vives. Al lado se han situado divulgaciones de políticos, de profesores y de juristas, donde a los posicionamientos de Albert Balcells, Jordi Solé Turá o Blas Guerrero, hay que unir ríos de tinta funcionales y de relleno académico como los presentados por Álvarez Conde, José María Colomer, García de Enterría, Muñoz Machado, J.M. Recalde… al lado de Jordi Pujol. Confusión, equívocos y proclamas varias que iban desde las teorías de los conflictos, la corriente sistémica, o el voluntarismo decisionista, que van desde el derecho administrativo, derecho constitucional a la política, que mezclan intereses con ideales y, todo, dentro del consenso constitucional.

Pero, ahora, nos encontramos con el “derecho a decidir” y “dialogar”, presentando tres marcos de referencia: el seguimiento constitucional, que se muestra interesadamente como inmovilismo; los que se olvidan del estado integrador de Manuel Azaña y de Quebec, así como de la Constitución de 1978, y que se apuntan por un federalismo lingüístico como giro de actualidad y poder decidir; y los que optan por la consulta y la puesta en marcha del Estado catalán.

Vicente González Radío es catedrático de universidad.
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