¡Gracias a la Crisis! (1)

16 de abril de 2011 (18:43 CET)

¡Gracias a la crisis! Este acto de generosidad exclamativa del título puede parecer una provocación… y efectivamente es una provocación optimista frente a la crisis global más importante de los últimos tiempos.

Gracias a la crisis hemos tenido que revisar los libros de macroeconomía para recordar jergas económicas para entender los diferentes fenómenos que se estaban produciendo como Quantitative Easing (instrumento de los bancos centrales que consiste en aumentar la oferta monetaria para luchar contra la deflación), Estanflación (situación de estancamiento de la economía junto con inflación), políticas keynesianas (políticas fiscales expansivas: aumentar gasto público para aumentar la demanda), Sub Prime (hipotecas de alto riesgo), los NEET (No Employment, No Education, No Training)…

Gracias a la crisis hemos entendido que el crecimiento solo basado en el apalancamiento financiero tiene sus límites ya que el endeudamiento excesivo compromete demasiado la capacidad de generar cash suficiente para devolver los créditos. A nivel retributivo, hemos detectado el peligro de ligar bonus solo a ventas/producción o gestión (sin analizar si es buena o mala) nos lleva a la paradoja de vender/producir mucho, cobrar mucho pero la empresa no genera suficiente beneficio.

Gracias a la crisis se ha pinchado una burbuja inmobiliaria que fue creciendo al ritmo de las bajadas de tipos, laxitud en control de riesgos de los bancos, alegría en las tasaciones y falsa creencia de una gran rentabilidad (un guiño a David: la bolsa ha sido más rentable…)

Gracias a la crisis sabemos que los mercados interconectados no solo sirven para generar beneficios, sino también para contagiar de forma intensiva y extensiva los errores.

Gracias a la crisis, hemos descubierto el papel importante del Estado o instituciones públicas para salvar empresas, empleos, familias en casos extremos por lo que el papel del mercado como único regulador ha quedado claramente retratado como ineficaz. Veamos los planes de rescate globales Islandia, Irlanda, Portugal, en USA empresas intervenidas para salvar del desastre, FROB en España para salvar el sistema financiero,…

Gracias a la crisis nos acordamos de nuestros vecinos oprimidos por dictaduras cómplices del Primer Mundo. Países del Magreb o Próximo Oriente que el Primer Mundo conoce muy bien por ser ex colonias. El papel de las redes sociales como Twitter, Facebook ha sido fundamental tanto para poner foco en sus reivindicaciones como para organizar los movimientos ‘espontáneos’. No podemos olvidarnos de las revelaciones de Wikileaks, al poner nombre y apellidos a hechos que todos intuíamos pero no teníamos la certeza.

Gracias a la crisis y ante la necesidad de entender las causas, los síntomas y los remedios de esta crisis, algunos que anteponen sus valores éticos destapan redes de corrupción global tanto empresarial como política (Madoff, Grecia con el maquillaje de sus cuentas en connivencia con Goldman Sachs, Palau de la Música, Pretoria, Gürtel, concesiones de obras y licencias de forma ilícita,…)

Gracias a la crisis volvemos a dar empuje a las políticas energéticas sostenibles, verdes y ecológicas como vía para reducir nuestra dependencia del petróleo y necesidad de vivir y convivir en un planeta más limpio y más sano.

Gracias a la crisis hacemos un ejercicio colectivo de constricción para concentrase en las necesidades básicas y prioritarias para alejarse de lo accesorio…

Gracias a la crisis, muchos parados ven como una salida profesional, social y económica ser emprendedores. En definitiva, crear su puesto de trabajo.

Gracias a la crisis he podido reflexionar sobre los puntos positivos que nos han aportado esta crisis y que tienen que servir de punto de inflexión en nuestra historia para redefinir nuestro presente y futuro.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad