Galicia y los estímulos económicos

27 de febrero de 2013 (22:16 CET)

Aunque los principales indicadores económicos apuntan a que nos encontramos ligeramente mejor que el conjunto del país, no por ello nuestra situación es menos grave. Y es que hay pocos sectores en Galicia que no estén sufriendo grandes penalidades en su actividad.

Desde el campo, con los problemas del sector lácteo, hasta la pesca con el cierre de alguno de los caladeros importantes. Por su parte, la construcción está totalmente parada, al no haber inversión ni pública ni privada. Desgraciadamente este es uno de los sectores que agrupaban a más trabajadores, de ahí en parte el elevado nivel de desempleo de nuestro mercado laboral. La industria se ha recuperado últimamente. Durante un largo tiempo sufrimos una caída inclemente del nivel de producción industrial, que se ha conseguido equilibrar desde hace unos meses.

Con todo, sectores como el naval están pagando un elevado peaje, no sólo por los rigores que acompañan a la crisis, sino por circunstancias endógenas como ha sido el conflicto del tax-lease. A pesar de haberse impulsado un nuevo sistema de bonificaciones, todavía está por resolverse aspectos importantes del expediente abierto en Bruselas, lo que está impidiendo la concreción de nuevas contrataciones. También la automoción, otro de los sectores punteros de nuestra economía, ha sufrido grandes dificultades en 2012, pero confío en que a lo largo de este año se experimente un mejor comportamiento.

El comercio, el turismo, en fin, creo que ningún sector está teniendo la suerte de ver desde la barrera cómo pasa esta crisis. En todo caso contamos con algunas empresas fuertemente internacionalizadas, con una amplia presencia exterior, que les está permitiendo amortiguar las turbulencias de nuestra economía. Con el ánimo de revertir el signo negativo que ofrece desde hace un lustro nuestra economía, a los empresarios nos gustaría que las pymes y los emprendedores se sitúen en el centro de las políticas que se impulsen, en esta nueva legislatura, desde la Xunta.

Precisamente esta semana el pleno del Parlamento aprobó los presupuestos de la Xunta para 2013, unas cuentas parejas en volumen de gasto a las del ejercicio de 2006. Este hecho indica, por sí solo, la pérdida de dinamismo que ha experimentado nuestra comunidad.

Con buen criterio, la Xunta ha fijado la recuperación económica como el primer de sus objetivos para la presente legislatura. Tras una legislatura en la cual el equilibrio de sus cuentas supuso la prioridad, la puesta en marcha de medidas de estímulo económico supone en estos momentos una necesidad. Saludamos por tanto la creación de un Fondo para el Crecimiento del que los empresarios gallegos esperamos importantes resultados. Por lo que demandamos que se arbitren, lo antes posible, medidas encuadradas en este nuevo fondo.

Antonio Fontenla Ramil es presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia 
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