El cinismo de algunos banqueros y altos cargos

07 de agosto de 2012 (20:47 CET)

En los últimos días se sucedían hechos de estos que tienes que dejar reposar un tiempo para no manifestar tu opinión en caliente y procurar ser lo mas objetivo posible, tarea difícil en las circunstancias excepcionales que nos toca vivir día sí y día también. Me estoy refiriendo a las comparecencias de exbanqueros y de algunos máximos responsables de la Administración en el Congreso y que, sinceramente, me han dejado estupefacto.

Señores como el exgobernador del Banco de España (denunciado por la Confederación Intersindical de Cajas ante la Fiscalía General del Estado por permitir la presunta acumulación de riesgo de las entidades financieras, previo informe elaborado por la asociación de inspectores del Banco de España en el 2006) no manifestaron ni una sola autocrítica en la gestión realizada en su mandato, y además presumió de un trabajo bien hecho. Hombre, hasta aquí llegamos; que se lo digan a los 43.000 afectados por las participaciones preferentes solamente en Galicia o a todas las personas con una hipoteca que ven como el Euríbor está en mínimos históricos (0,956% actualmente) pero el pago de sus letras no baja, ya que tienen su crédito condicionado a una cláusula suelo que no permite que su importe disminuya en relación con dicho índice. Una cláusula que muchos ni sabían que estaba incluida en su crédito hipotecario.

Pero lo que la banca no incluía era una cláusula techo, que si el Euríbor subiera en exceso sirviese como límite. Pues el regular e inspeccionar temas como el referido era su trabajo y a la vista están los resultados.

Pero, dejando esto a un lado, el clímax total nos iba a llegar en la intervención del expresidente de Novacaixagalicia, donde el cinismo elevado a la máxima potencia protagonizaba una sesión para demostrar la inutilidad de la misma, y en la que nos manifestó literalmente que “Galicia no sería hoy lo que es” sin su labor en la caja, al tiempo que eludió todo tipo de responsabilidades y nos vino decir algo así como que él estaba allí de mirón pero nada más.

Sinceramente, agotaría todos los adjetivos calificativos para decir lo que pienso de este individuo, por lo que hago acto de contrición para mantener un respeto a alguien que no se lo merece en absoluto. Pienso que en el Parlamento gallego no se debe dejar escapar la ocasión de clarificar la verdad cuando comparezca este hombre.

Por si no fuera poco el habernos quedado colorados ante tan míseras comparecencias, ahora toca aguantar la poca altura de miras y el nulo interés general demostrado por diversos responsables autonómicos en el llamado debate del pacto fiscal, donde ha quedado patente que las 'autonosuyas' son el reflejo fiel de la falta de responsabilidad y solidaridad de las mismas con el conjunto del estado.

A varias comunidades lo único que les preocupa es el techo de deuda, o lo que es lo mismo, ante una mala gestión de lo público responder con más endeudamiento, en lo que parece una espiral infinita. No se percatan de que la desconfianza entre los proveedores de la Administración es más que notoria ante el temor de impagos de algunas de ellas. Ajenos a esto, los entes autonómicos siguen siendo a día de hoy el centro de todas las miradas, desde dentro y desde fuera, por lo que el verdadero debate es, sin duda ninguna, la viabilidad y replanteamiento del Estado de las Autonomías.
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