Con incertidumbre no hay recuperación

06 de junio de 2015 (14:53 CET)

Y con una corrupción galopante que no cesa, menos aún. Se está generando empleo, aunque este mayoritariamente es temporal y aún no es de la calidad necesaria para que redunde en una recuperación sólida. Pero se debe decir también, y con toda nitidez, que el escenario político abierto el 24 de mayo en el conjunto del país, nos dibuja una más que posible debacle electoral en las elecciones generales de la formación política que sustenta al actual Ejecutivo.

Este hecho, sumado a posibles alternancias  políticas de corte radical y  de dudosa fiabilidad económica, ya están generando en el tejido económico y empresarial mucha preocupación debido a la creación de una corriente de incertidumbre que derivará, sin ningún género de dudas, en parálisis económica y laboral, e incluso retroceso de todo tipo de inversiones multisectoriales. Y voy a poner un simple ejemplo focalizado en la capital del reino.

Si Manuela Carmena, candidata de Ahora Madrid, llega a ser alcaldesa, paralizará las principales operaciones urbanísticas de la ciudad, como la Operación Chamartín, la Operación Campamento o los dos grandes centros comerciales de Madrid Río y Legazpi. Además, abrirá una auditoría a la operación Canalejas y revisará la rehabilitación del Edificio España.

Este conjunto de acciones solo servirán para paralizar y ahuyentar a empresas e inversores nacionales y extranjeros, que ante una inseguridad jurídica de tal calado, derivaran su dinero e inversiones a otros países, con lo cual solo se contribuirá a destruir nuevamente empleo y laminar nuevas iniciativas y proyectos empresariales. En definitiva, desandar el tortuoso camino andado en la senda de la recuperación económica.

Pero debo añadir a continuación, que la corrupción es un lastre insoportable para cualquier sociedad y las corruptelas,aun a día de hoy, están tremendamente enquistadas, y así nos lo recuerda nuevamente el CIS. 


Ahora y ante este penoso panorama, parece ser, que Rajoy quiere hacer cambios. Pues le diría que estos cambios sean reales y no solo maquillajes de cara a la galería (serian inaceptables y su coste político calamitoso) y empezasen por despedir a la totalidad de su actual dirección, que implantase vía modificación estatutaria, listas abiertas con limitación de mandatos, tanto orgánicos como públicos. Que impida por ley que imputados e investigados judiciales formen parte de candidaturas de cualquier tipo. Que prescindiese de camorristas políticos como por ejemplo el actual portavoz en el congreso y aun así no lo tendría fácil. Su credibilidad y la de su formación política está más en juego que nunca y esta será la única, y posiblemente última, alternativa de desactivar el botón automático de autodestrucción que a día de hoy está conectado.

Ha tenido el máximo poder político en ayuntamientos, autonomías y Gobierno central, por lo cual la responsabilidad de lo que suceda en unos meses será única y exclusivamente suya. Palmeros de turno y asesores incluidos.
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